La reivindicación de "Gibraltar español" defendida y utilizada como aglutinante político por el franquismo no consiguió más que poner barreras, fronteras y distancia entre España y los 38 mil gibraltareños, y sobre todo entre los españoles de La Línea y "los llanitos" de la colonia, pero no recuperó ni un milímetro de la soberanía que "fue cedida al Reino Unido por España conforme al Tratado de Utrecht en 1713, con sus aguas territoriales derivadas de la soberanía sobre la tierra. Por su parte, España afirma que, en virtud del artículo 10 del Tratado cedió solo la ciudad y el castillo de Gibraltar, su puerto, sus defensas y sus fortalezas". Eso recuerda la última resolución-A/AC.109/2026/8- de la Asamblea General de las Naciones Unidas puesta a votación por el Comité encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de Independencia a los Países y Pueblos Coloniales. Es la última resolución de las muchas que coleccionamos desde 1965.
La reivindicación de "Gibraltar español" defendida y utilizada como aglutinante político por el franquismo no consiguió más que poner barreras, fronteras y distancia entre España y los 38 mil gibraltareños, y sobre todo entre los españoles de La Línea y "los llanitos" de la colonia, pero no recuperó ni un milímetro de la soberanía que "fue cedida al Reino Unido por España conforme al Tratado de Utrecht en 1713, con sus aguas territoriales derivadas de la soberanía sobre la tierra. Por su parte, España afirma que, en virtud del artículo 10 del Tratado cedió solo la ciudad y el castillo de Gibraltar, su puerto, sus defensas y sus fortalezas". Eso recuerda la última resolución-A/AC.109/2026/8- de la Asamblea General de las Naciones Unidas puesta a votación por el Comité encargado de Examinar la Situación con respecto a la Aplicación de la Declaración sobre la Concesión de Independencia a los Países y Pueblos Coloniales. Es la última resolución de las muchas que coleccionamos desde 1965.
Con el referéndum del Brexit por el que la Gran Bretaña se separó de la Unión Europea el acuerdo final quedó sujeto a que las condiciones en que iba a quedar Gibraltar con relación a la Unión Europea tenía que aprobarlas expresamente España. Sánchez puso pie en pared para no vetar el acuerdo del Brexit. Dos años después la entonces ministra Arancha González Laia se reunió discretamente en 2020 con el ministro principal de Gibraltar Fabián Picardo para hilvanar el acuerdo entre Gibraltar y la Unión Europea, al fin y al cabo el 90% de los gibraltareños habían votado en contra en el referéndum del Brexit y querían permanecer en Europa, en contra de los criterios del entonces primer ministro Boris Johnson. A finales de ese año. Se firmó el principio de acuerdo entre España y el Reino Unido relativo a Gibraltar abriendo un nuevo capítulo de las relaciones entre ambos países tras más de 300 años de inmovilismo de Utrecht. El año pasado por estas fechas el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y su homólogo británico, David Lammy, el comisario de Comercio de la Unión Europea, Maroc Sefkovic, y el Ministro Principal del Peñón, Fabián Picardo, firmaron un tratado que consigue la desaparición de fronteras sin graves perjuicios, como la pérdida de empleo, para los vecinos de Gibraltar y de La Línea y para el resto de España. Solo quedará la frontera de la base portuaria de la OTAN y la aeroportuaria que visarán los agentes del Frontex europeo como frontera del tratado de Schengen; no habrá fronteras entre Gibraltar y el resto de la Península.
El próximo lunes, día 13, los ministros de la Unión Europea y Gran Bretaña firmarán esta parte del Tratado del Brexit relativa a Gibraltar y que ratifican el ministro español de Asuntos Exteriores y el primer ministro de Gibraltar. El Peñón adaptará su legislación especialmente fiscal a la de la Unión Europea y deja de ser un paraíso o refugio fiscal y desaparecen las fronteras interiores entre el Peñón y España. A la chita callando es el mayor avance en las relaciones con Gibraltar desde hace más de 300 años. Las bravuconadas franquistas solo consiguieron empeorar la situación económica de los habitantes de La Línea y del resto de Andalucía mientras que ahora la nueva situación será un incentivo para el turismo, con el aeropuerto compartido, y para inversiones en general.
Los gibraltareños están bajo soberanía del Reino Unido, pero sin fronteras con la Unión Europea, en el espacio Schengen, tienen su Constitución y su Gobierno, y sobre todo tienen capacidad de decidir sobre su soberanía, llegado el momento, convirtiéndose en la decimoctava comunidad autónoma como bien previeron los padres de la Constitución en el Art. 144 "Las Cortes Generales mediante Ley Orgánica podrán por motivos de interés nacional: a) autorizar la constitución de una comunidad autónoma cuando su ámbito territorial no supere el de una provincia y no reúna a las condiciones del apartado 1 del artículo 143…". Gibraltar se convierte ahora, de hecho, en la decimoctava comunidad autónoma con similares competencias a las comunidades históricas y lengua propia, el inglés. Cambiar de soberanía es una decisión que corresponde a "los llanitos" que probablemente mejorarían su situación como comunidad en España y Europa aunque pudieran mantener la doble nacionalidad.
Suscríbete para seguir leyendo