Alicante es una fiesta, qué digo una fiesta es un parque de atracciones. Recibimos a miles, cientos de miles de turistas en tren, en yate, en cruceros o en aviones. Son pocos ya los que se establecen de manera permanente en algunas de las ciudades de nuestra provincia, pero compran muchas viviendas, para ellos baratas. Para veranear o como inversión. La Ley de Vivienda del Gobierno central es un marco general que no supera el paspartú que deja visible la obra. El envoltorio administrativo autonómico que rodea el sector evita que ninguna medida alcance a modificarlo; al fin y al cabo es una competencia autonómica de la Comunidad. Da mayor protagonismo al sector de la vivienda, pero eso sí, evita que nadie pueda llegar para modificar la polifacética especulación, en venta o alquiler, de que disfruta el sector.
Alicante es una fiesta, qué digo una fiesta es un parque de atracciones. Recibimos a miles, cientos de miles de turistas en tren, en yate, en cruceros o en aviones. Son pocos ya los que se establecen de manera permanente en algunas de las ciudades de nuestra provincia, pero compran muchas viviendas, para ellos baratas. Para veranear o como inversión. La Ley de Vivienda del Gobierno central es un marco general que no supera el paspartú que deja visible la obra. El envoltorio administrativo autonómico que rodea el sector evita que ninguna medida alcance a modificarlo; al fin y al cabo es una competencia autonómica de la Comunidad. Da mayor protagonismo al sector de la vivienda, pero eso sí, evita que nadie pueda llegar para modificar la polifacética especulación, en venta o alquiler, de que disfruta el sector.
La Ley 12/2023, de 24 de mayo, por el derecho a la vivienda es la normativa estatal que regula el acceso a una vivienda digna, introduciendo límites a los precios del alquiler en zonas tensionadas, cambios en los requisitos para desahucios, incentivos fiscales y nuevas obligaciones para propietarios. Pero aquí, en Alicante, estamos de fiesta, no hay mas “zona tensionada” que Luceros en los días de mascletás, las otras se están estudiando, como los requisitos para desahucios o las nuevas obligaciones para propietarios. Ni la Comunidad, ni el Ayuntamiento han declarado ninguna zona de la ciudad como “zona tensionada”, y no será porque no haya problemas de vivienda en los barrios. ¿Sabe que haya algún concurso de mantenimiento a adjudicación de obras en los barrios pendiente de convocar? Por ejemplo después de tres años de estar paralizado ahora sacan a concurso la urbanización- y el desmonte correspondiente- que tan generosamente pacto el Ayuntamiento con la Dirección General de la Guardia Civil, para urbanizar sus futuras dependencias; no vamos a hablar del Parque Lineal y la financiación municipal; ni de completar la Vía Parque, ni de acabar la rehabilitación del parque Lo Morant paralizada otros tantos años, ni la cafetería del mismo cerrada hace años, y convertida en albergue de desahuciados; ni la decena de dependencias municipales -comedores en los centros sociales, por ejemplo- pendientes de sacar a concurso. En los barrios miles de locales comerciales en plantas bajas se están transformando en viviendas que son auténticos tubos o en habitaciones de alquiler. ¿Hay licencias y visados finales de obra o de primera ocupación? Esto es una auténtica “cremà” de los barrios, siguen a su suerte, perdiendo su identidad comercial que había resistido a los grandes centros comerciales. Capaces son de responsabilizar a los funcionarios, que solo en urbanismo antes eran más de medio centenar y ahora apenas son quince. Ahora con motivo de la fiesta van a contratar a cien empleados más para la limpieza que deberían llevar meses en la nueva contrata, sea o no fiesta; la contribución sube, pero la limpieza cotidiana no mejora especialmente en los barrios. ¿Qué opina el Ayuntamiento de las nuevas normas de adjudicación de las viviendas protegidas que tramitan esta semana la Generalitat en la Ley de Acompañamiento y que se aplicará al suelo municipal de Alicante? Los desahucios siguen y el campamento de la montaña del Huevo se extiende al ritmo de la necesidad de viviendas. En Servicios Sociales, muchos de los empleos dependen de la renovación de los programas autonómicos. De decenas de especialistas que había en los talleres municipales quedan media docena de personas, y los inspectores de las contratas que realizarían sus trabajos ¿dónde están?
El poliespán, la madera, y el cartón moldeado es la materia prima de los artistas para dar forma y color a las hogueras y también a las figuras de los parques de atracciones, pero siempre hay detrás personas que trabajan durante todo el año en crear esas imágenes. La ciudad es el reflejo de la vida de sus habitantes sin ellos es una carcasa vacía, decrépita, y sin raíces, por mucha apariencia la convertirán en cenizas, no por el fuego sino por desidia y dejadez.
La Corporación exhibe el escaparate convertido en parque de atracciones de la villa. Los barrios crean y trabajan la fiesta de las hogueras y ponen su esfuerzo y su dinero en monumentos y recorridos festeros; el Ayuntamiento se ocupa del centro, de las zonas costeras visitadas por inversores y turistas.
La identidad alicantina se obtenía- según decía un amigo mío que fue concejal de Cultura- en un equipo de fútbol, del que mejor ni acordarse, participando en las hogueras y en la Romería de la Santa Faz. Siempre nos quedará esta: ¡Faz Divina, misericordia!
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