La directora de la almazara de El Viso del Alcor, Juana Roldán, repasa los orígenes de una empresa familiar que apostó por el aceite de oliva virgen extra de calidad cuando todavía apenas se hablaba de variedades, catas u oleoturismo
Meli, toda una v
El aceite de oliva es paisaje, tradición y cultura líquida. En cada gota se concentran el trabajo del campo, el cuidado del fruto y el saber hacer de generaciones que han convertido el olivar en un símbolo de identidad. En Basilippo, ese oro verde no solo se produce, sino que se comparte, se explica y se vive como una experiencia que invita a descubrir todo lo que esconde una simple cucharada de aceite.
Esta almazara nació a partir de la compra de una finca agrícola por parte de una familia con tradición en cultivos de secano como el trigo o el girasol. Aquella adquisición, casi discreta en su origen, supuso también la primera incursión en el olivar, un paisaje que se acabaría transformando en la economía de la explotación, además de en su manera de entender el tiempo, la tierra y el trabajo.
Juana Roldán, directora de la empresa, explica que, al principio, la variedad arbequina era prácticamente desconocida para ellos. Sin embargo, fue precisamente esa variedad la que terminó marcando el rumbo del proyecto. La primera producción reveló un aceite con un perfil aromático inesperado, delicado y frutado, muy distinto al que dominaba en la zona. Aquello fue una revelación. A partir de esa experiencia, la familia decidió dar forma a una marca propia, Basilippo, con la que empezar a comercializar el aceite de la finca y, sobre todo, a poner en valor su identidad.
Una apuesta por la calidad cuando el aceite era solo una cuestión de precioA comienzos de los años 2000, el mundo del aceite de oliva virgen extra aún no había desarrollado el lenguaje sensorial y cultural que hoy lo acompaña. No se hablaba de matices verdes o maduros, ni de coupages o monovarietales, ni mucho menos de experiencias en torno al producto. El aceite era, en gran medida, un alimento cotidiano, importante pero silencioso, donde el precio pesaba más que la historia.
Finca de olivos de Basilippo en El Viso del Alcor
/ Carolina Rojas
Roldán recuerda con cierta nostalgia esa etapa en la que incluso ellos mismos compraban aceite sin detenerse a pensar en su origen o en su calidad, como hacía la mayoría de los consumidores. Sin embargo, la vida en la almazara les fue cambiando la mirada. Ver nacer el aceite, olerlo recién elaborado, observar sus diferencias según la cosecha, les hizo comprender que estaban ante algo más que un producto básico. “Nos dimos cuenta de que estábamos haciendo algo distinto, algo que merecía ser contado y compartido”, señala la directora.
A partir de ahí, comenzaron a cuidar cada detalle del proceso: la recolección temprana, la molturación rápida, la conservación en condiciones óptimas, el envasado en materiales que protegieran el aceite de la luz y del calor.
Basilippo, una de las primeras experiencias de oleoturismoCon el paso del tiempo, personas de distintos lugares comenzaron a acercarse a la finca, movidas por la curiosidad de ver con sus propios ojos cómo se elaboraba un buen aceite de oliva. No había aún folletos, ni rutas establecidas, ni siquiera una palabra clara para definir aquello. Pero sí había interés y muchas preguntas. “Fuimos los primeros que empezamos a enseñar la almazara porque la gente venía y quería ver cómo se hacía el aceite”, recuerda Roldán.
Aquella experiencia espontánea se transformó en lo que hoy conocemos como oleoturismo, aunque entonces nadie lo llamara así. Basilippo se convirtió en una de las primeras fincas en integrar la visita al olivar, la explicación del proceso y la cata del aceite como parte de una misma experiencia sensorial.
Las catas de aceite de Basilippo te acercan olores y sabores de calidad
/ Carolina Rojas
Hoy, quienes recorren sus instalaciones pueden caminar entre los olivos, sentir la tierra bajo los pies, observar la almazara y terminar el recorrido con una cata guiada. Allí, el aceite deja de ser un líquido dorado para convertirse en un lenguaje: aromas que recuerdan a hierba recién cortada, a almendra verde, a tomate o a hoja de higuera.
Para Roldán, el objetivo es acercar al público a la complejidad del aceite de oliva, enseñar que detrás de cada botella hay un paisaje, una variedad, una cosecha y una forma de entender la vida. Porque en Basilippo, el aceite se escucha, se narra y, sobre todo, se comparte como se comparten las cosas que nacen de la tierra y acaban convirtiéndose en memoria.
| # | Наименование новости | Тональность | Информативность | Дата публикации |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Las paellas «en pilotes» de la Visteta | 5 | 7 | 27-06-2026 |
| 2 | El Estepa Virgen de Oleoestepa, premiado en los JOOTA Awards | 0 | 5 | 22-06-2026 |
| 3 | La memoria del barro y el renacimiento de los vinos ancestrales en Celler del Roure | 2 | 6 | 22-06-2026 |
| 4 | Grupo Oleícola se alza con el Premio Pyme del Año en Jaén | 0 | 6.64 | 27-07-2026 |
| 5 | Manuel Gavira desgrana sus primeras estrategias: «Un modelo de turismo de calidad» | 0 | 5 | 06-07-2026 |
| 6 | El mito del aguacate en España: una experta explica por qué las almendras o el boquerón son mucho mejores | -3 | 6 | 30-06-2026 |
| 7 | Malaga countryside tourism: eight reasons to visit Cartajima, the Serranía de Ronda's 'rooftop' | 5 | 7 | 28-04-2026 |
| 8 | Viajar por España a través de su cocina: planes gourmets para este verano | 7 | 8 | 26-06-2026 |
| 9 | «Tenemos muchos Jareños y Jainagas, en Euskadi no falta espíritu empresarial» | 2 | 6 | 04-07-2026 |