CI.- La Asociación Hogar Digno Hogar construye con sus propias manos su vivienda, pese al abandono de las administraciones locales y nacionales. Desde 2017 edifica un barrio que reúna todas las condiciones de vivienda digna en el norte de Popayán, tras conseguir un terreno a punta de lucha callejera y organización. El pasado fin de semana, […]
CI.- La Asociación Hogar Digno Hogar construye con sus propias manos su vivienda, pese al abandono de las administraciones locales y nacionales. Desde 2017 edifica un barrio que reúna todas las condiciones de vivienda digna en el norte de Popayán, tras conseguir un terreno a punta de lucha callejera y organización.
El pasado fin de semana, mientras muchos seguían la final del Mundial de fútbol, cerca de 180 familias asociadas en Hogar Digno Hogar se convocaron a una minga para iniciar la construcción de su acueducto en el “lote Santa Isabel”, al norte de Popayán. Durante varios años esperaron con urgencia dar este nuevo paso en la edificación de su barrio. En 2017, tras varios paros y movilizaciones, lograron presionar a la Gobernación para obtener un terreno donde poder vivir.

Hasta ahora, las familias que levantan este nuevo barrio —que aún no tiene nombre definido— han conseguido la adecuación del terreno, un diseño arquitectónico, el acceso parcial a servicios públicos, la delimitación de linderos y vías de acceso. Maestros de obra y profesionales solidarios, integrantes de la comunidad, integran hoy el equipo técnico del proyecto.

Actualmente, gestionan la reclasificación del suelo como urbano para formalizarlo. Como parte de este proceso, obtuvieron el certificado de disponibilidad de servicios del acueducto tras un paro el año pasado. Afirman que la formalización permitirá a las personas tener la propiedad legal de sus viviendas, lo que contribuirá a mejorar sus posibilidades económicas.

La autoconstrucción es una forma de resistir al modelo de vivienda comercial que beneficia a los grandes capitales, como señala Melany Cadena, integrante de la junta directiva de la asociación: «Los enemigos más grandes de este proceso han sido las instituciones. No estamos con sus constructoras ni con sus ingenieros, y en las negociaciones son los que más se han opuesto, basados en la técnica, porque dicen que no cumplimos con los requerimientos». Y agrega: «Estamos en una disputa: demostrar que las comunidades, con los saberes y conocimientos que tienen, sí podemos autoconstruir nuestros barrios en las ciudades». Cadena afirma que el carácter de su organización es popular y se sostiene en el trabajo colectivo y la lucha.

La asociación se creó hace más de diez años, impulsada por habitantes de varios asentamientos informales, juntas de acción comunal, arrendatarios de la ciudad y jóvenes agrupados en el Proceso Popular Caminando, colectivo que desarrollaba trabajo comunitario, cultural, deportivo y de salud. «El objetivo era fortalecer el tejido social de los barrios», dice Julián Díaz, fundador y presidente de la Asociación.

En medio de coyunturas como el paro de la Mesa de Derechos Humanos en 2016 y la campaña nacional por la vivienda “Hogar Digno Hogar”, se conformó la asociación homónima en Popayán. Hoy cuenta con cerca de 400 familias asociadas, de las cuales 180 participan en la primera etapa de construcción del nuevo barrio en el lote Santa Isabel. El resto espera continuar la lucha por un segundo terreno.
Los terrenos se obtuvieron tras masivas movilizaciones en 2016, que incluyeron la toma de la vía Panamericana junto a organizaciones como la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos, ASOINCA y el Congreso de los Pueblos.

Después vinieron varios años de tomas a instituciones, plantones, marchas y mesas de negociación para que la Gobernación del Cauca cumpliera el acuerdo de entregar un predio a las familias sin techo. En 2017, finalmente lograron tomar posesión material de un predio en la zona de Las Huacas con la construcción de la caseta comunal. A partir de ese momento, cerca de 180 familias empezaron la autoconstrucción de su barrio con esfuerzos y recursos propios.

Manifiestan que todo lo han conseguido mediante sancochos, bingos, cuotas y el respaldo del movimiento social. «El derecho lo gana quien más lucha, quien más participa, quien más aporta a la organización; ese es el principio», sostiene Julián Díaz. Asimismo, han exigido que el Estado aporte recursos y apoyo técnico a estos procesos, ya que son comunidades vulnerables que a menudo carecen de las condiciones que exigen las leyes.
La asociación no ha permanecido ajena a las coyunturas políticas y siempre ha participado en el movimiento social local y nacional. Recientemente, ha tomado parte en las jornadas de Aquí en la Lucha y en la Cumbre Nacional Popular.

Según sus líderes, durante el gobierno de Gustavo Petro hubo algunos avances en la transformación de la política de vivienda, entre ellos la creación del Decreto 1077 de 2025, que posibilita la autoconstrucción de vivienda por parte de las comunidades sin intermediarios. Sin embargo, esta norma no se materializó al finalizar el mandato.
Destacan que el gobierno nacional fue aliado en las mesas de negociación frente a las administraciones locales, que han sido contrarias a las comunidades. Además, tras largos procesos burocráticos, lograron conseguir subsidios de mejoramiento de vivienda que están en ejecución.

De cara al nuevo gobierno, las comunidades esperan que no solo se concluyan estas ayudas, sino que también temen persecución y represión contra las organizaciones sociales y opositores, por lo cual ya se preparan.
CI CZ/FC/24/07/2026/12:00