Que una camiseta de fútbol se convierta en tema de conversación no es algo habitual, pero este Mundial lo está consiguiendo. Primero fue la segunda equipación de España (la de color blanco), que arrasó entre los aficionados, y ahora todas las miradas apuntan a Bélgica.
Que una camiseta de fútbol se convierta en tema de conversación no es algo habitual, pero este Mundial lo está consiguiendo. Primero fue la segunda equipación de España (la de color blanco), que arrasó entre los aficionados, y ahora todas las miradas apuntan a Bélgica.
Los 'Diablos Rojos' lucirán esta noche, en el partido de cuartos de final frente a España, una camiseta que ha conquistado tanto a los aficionados al fútbol como a los amantes del arte. El motivo está en los numerosos guiños que esconde a René Magritte, el gran referente del surrealismo belga, y en una frase que no ha dejado indiferente a nadie: "Ceci n'est pas un maillot" ("Esto no es una camiseta").
La frase, estampada en el interior del cuello, es un guiño directo a 'La traición de las imágenes', la célebre obra en la que Magritte escribió "Esto no es una pipa" para invitar al espectador a reflexionar sobre la diferencia entre un objeto y su representación.
No es la primera vez que Bélgica utiliza el fútbol para presumir de su cultura. En los últimos años ya rindió homenaje a Tintín y al universo creado por Hergé, y ahora ha vuelto a mirar hacia uno de sus artistas más universales. Una forma de convertir cada partido en un escaparate de la identidad del país.
A la espera de si Bélgica pasará a la semifinal del Mundial 2026, su camiseta ya está agotada en la tienda oficial de Adidas y se ha convertido en la verdadera protagonista en redes sociales.