El nuevo mapa de concesiones del Estado para el transporte en autobús tampoco convence a la Xunta, como pasó con el primero, que se tuvo que retirar, dando paso a un nuevo modelo que se acaba de sacar a información pública. El Ejecutivo autonómico sostiene, como motivo de este de rechazo, que reduce en un 32% las rutas estatales con parada en Galicia o que, aunque mantiene los cinco grandes corredores que atraviesan la comunidad, rebaja de 44 a 30 los itinerarios que prestan servicio en territorio gallego, según las alegaciones presentadas por la Dirección Xeral de Mobilidade.
El nuevo mapa de concesiones del Estado para el transporte en autobús tampoco convence a la Xunta, como pasó con el primero, que se tuvo que retirar, dando paso a un nuevo modelo que se acaba de sacar a información pública. El Ejecutivo autonómico sostiene, como motivo de este de rechazo, que reduce en un 32% las rutas estatales con parada en Galicia o que, aunque mantiene los cinco grandes corredores que atraviesan la comunidad, rebaja de 44 a 30 los itinerarios que prestan servicio en territorio gallego, según las alegaciones presentadas por la Dirección Xeral de Mobilidade.
La reorganización del Gobierno central en su mapa de concesiones implicaría la supresión de 4.542 circulaciones anuales y de cerca de 2,94 millones de kilómetros de recorrido en la comunidad gallega. También supondría que 30 municipios gallegos dejasen de disponer de parada fija, porque las 33 paradas actuales pasarían a funcionar bajo demanda, un sistema que obliga al viajero a solicitar previamente el servicio.
Solo A Coruña, Becerreá, Betanzos, Ferrol, Guitiriz, Lugo, Ourense, Pontevedra, Ribadeo, Santiago, Verín, Vigo y Vilalba conservarían paradas fijas en todos los corredores en los que participan. La Xunta sostiene que el modelo favorece las conexiones entre las principales ciudades y los grandes nodos de transporte, pero perjudica especialmente a las zonas rurales y del interior.
Entre los servicios «más significativos» que desaparecerían figura la conexión entre Santiago y Barcelona a través de Lalín, Monforte y O Barco, así como las rutas rápidas Ourense-Barcelona y Ourense-Bilbao. También se suprimirían los enlaces Vigo-Pamplona y Pontevedra-Salou y la ruta rápida entre A Coruña y Madrid, según el informe elaborado por la Xunta.
La propuesta elimina además el tramo Salamanca-Algeciras del itinerario Ferrol-Salamanca, con lo que Ferrol y Lugo perderían su conexión directa con ese recorrido. A ello se suma la unificación de las rutas Ribadeo-Madrid y Luarca-Lugo, una modificación que, según la Administración autonómica, provocará una reducción adicional de frecuencias.
La Xunta reclama que se mantengan todos los servicios incluidos en las concesiones actuales y que se refuercen las comunicaciones con Madrid, Salamanca y el norte peninsular. En concreto, pide al menos un servicio diario de ida y vuelta durante todo el año. También solicita mejores conexiones durante los fines de semana con las universidades de León, Oviedo, Santander, Valladolid y Salamanca.
Las alegaciones incluyen peticiones específicas para cada corredor. En el itinerario Pontevedra-Salamanca-San Sebastián-Barcelona se reclama recuperar cinco rutas y las paradas de Soutelo y O Carballiño. Para el corredor que une Santiago con Santander, Bilbao y Barcelona se exige conservar como fijas las paradas de Baralla y Pedrafita.
En la concesión A Coruña-Salamanca-Sevilla, la Xunta solicita recuperar el tramo hasta Algeciras y los servicios reducidos entre A Coruña y Salamanca. También pide restituir la ruta rápida A Coruña-Madrid, crear una parada fija en Ribadeo y recuperar frecuencias semanales y refuerzos de Semana Santa y verano en el corredor Madrid-Salamanca-Pontevedra.
El Gobierno gallego advierte, además, de que la desaparición de servicios estatales podría obligar a las comunidades a asumir nuevas rutas y un mayor gasto para evitar el aislamiento de los municipios afectados. Critica igualmente que el mapa no fuese debatido en la Conferencia Sectorial de Transportes, pese a las reiteradas peticiones de Galicia y de otras autonomías. La reunión fue finalmente convocada esta semana, aunque el asunto no se incluyó en el debate y el ministro de Transportes, Óscar Puente, no asistió.
Suscríbete para seguir leyendo