El encarecimiento de la vivienda ha llevado a muchas personas a buscar alternativas para reducir los gastos fijos. Entre ellas está el caso de una jubilada de 71 años que, con una pensión mensual de 800 euros, decidió abandonar el alquiler e instalarse en una cabaña construida por ella misma en una zona de las comarcas de Girona.Seguir leyendo....
El encarecimiento de la vivienda ha llevado a muchas personas a buscar alternativas para reducir los gastos fijos. Entre ellas está el caso de una jubilada de 71 años que, con una pensión mensual de 800 euros, decidió abandonar el alquiler e instalarse en una cabaña construida por ella misma en una zona de las comarcas de Girona.
La protagonista, conocida en las redes sociales como Yaya Bushcraft, explica que esta decisión le ha permitido destinar una parte mucho mayor de sus ingresos a cubrir los gastos cotidianos y vivir, según asegura, con más tranquilidad.
Aprendió a construir a los 68 añosUno de los aspectos más sorprendentes de su historia es que no tenía experiencia previa en construcción.
Según explica en una entrevista difundida en las redes sociales, empezó a aprender cuando tenía 68 años, consultando tutoriales en internet y poniendo en práctica los conocimientos adquiridos.
Con el paso del tiempo consiguió levantar cuatro pequeñas cabañas, destinando menos de 5.000 euros en materiales, según sus propias afirmaciones.
Estas declaraciones no han sido verificadas de manera independiente.
Una ubicación que mantiene en secretoLos vídeos publicados solo indican que vive en una zona de montaña de la demarcación de Girona, pero no revelan el municipio ni el paraje concreto donde se encuentra la cabaña.
Esta discreción parece deliberada, probablemente para preservar su intimidad y evitar que el lugar se convierta en un punto de visita a raíz de la popularidad que ha alcanzado en las redes sociales.
"No me gustan los pisos"La jubilada asegura que nunca se ha sentido cómoda viviendo en un entorno urbano.
Por este motivo, optó por trasladarse a una zona de montaña, donde afirma que quiere continuar viviendo el resto de su vida.
Según explica, prescindir del pago mensual de un alquiler le permite gestionar mejor una pensión relativamente modesta y afrontar el día a día con menos presión económica.
Vivir en la naturaleza, una opción personalPara Yaya Bushcraft, el traslado no responde únicamente a motivos económicos.
También defiende que el contacto directo con la naturaleza ha supuesto una mejora de su bienestar y calidad de vida.
Asegura que la tranquilidad del entorno, lejos del ruido de las ciudades, es uno de los principales motivos por los que no se plantea volver a vivir en una vivienda convencional.
Una reflexión sobre el acceso a la viviendaDurante la entrevista, la jubilada también se muestra crítica con el modelo tradicional de acceso a la vivienda.
Considera que muchas personas pasan décadas trabajando para poder pagar una hipoteca o un alquiler y defiende que existen otras formas de vivir con menos gastos.
Ahora bien, los expertos recuerdan que construir una vivienda no es tan sencillo como levantar una cabaña. Cualquier edificación destinada a residencia habitual debe cumplir la normativa urbanística, ambiental y de seguridad que corresponda, así como obtener las autorizaciones administrativas necesarias.
Por este motivo, el caso de esta jubilada debe entenderse como una experiencia personal y no como una fórmula aplicable de manera general.
La historia llega en un momento en el que el acceso a la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales.
El aumento de los precios de compra y del alquiler, especialmente en las grandes ciudades y en las zonas con mayor demanda, dificulta la emancipación de muchos jóvenes y obliga a muchos hogares a destinar una parte muy elevada de sus ingresos a pagar la vivienda.
En este contexto, experiencias como la de Yaya Bushcraft despiertan interés porque muestran alternativas de vida poco habituales, aunque dependen de circunstancias muy particulares y no siempre son legal o técnicamente reproducibles.
Fuente: Diari de Girona