El doctor y divulgador especializado en desarrollo personal reflexiona asegura que "la felicidad es una decisión diaria"
Reflexión
El doctor y divulgador especializado en desarrollo personal reflexiona asegura que "la felicidad es una decisión diaria"La búsqueda del éxito y de la felicidad es una constante en la vida de las personas. Por ello, muchos grandes filósofos han reflexionado sobre cuál es el origen de esta necesidad. Según el célebre Pitágoras, el éxito de la vida no se encuentra en lo material, sino en la obtención de conocimientos. Sea como fuere, y en contra de lo que se suele creer, el hecho de ser feliz no está relacionado con la riqueza material.
Según explicó Mario Alonso Puig, médico y divulgador especializado en desarrollo personal, la felicidad no es un objetivo al que alcanzar, sino una elección consciente de cada persona. "Es una forma de vivir que cultivamos cada día: en nuestra manera de mirar la vida, de agradecer lo que tenemos y de elegir cómo queremos vivir", asegura. Por lo que sería un error creer que existe una relación estrecha entre los bienes que posee y el nivel de felicidad de una persona, como ya aseguró Schopenhauer.
"La felicidad es una elección diaria", explica el doctor"La felicidad es una conexión directa con aquello que tú eres, no con aquello que tú tienes", asevera. Si una persona no se encuentra cómoda consigo misma y no es capaz de aprender a valorarse, difícilmente podrá ser feliz con la vida que tiene. Es por ello que se puede observar a individuos felices y satisfechos con su vida, a pesar de no tener la mayor de las riquezas ni la mejor situación económica; mientras que otros, con grandes fortunas, parecen infelices.
Según explica, no es que la fortuna y el bienestar material sean el origen de dicha infelicidad, es que simplemente estas no están tan directamente relacionadas con la obtención de la felicidad. Es cierto que aportan "seguridad, libertad y oportunidades", así como la oportunidad de poder ayudar a seres queridos. "El problema surge cuando creemos que nuestra paz y nuestra felicidad dependen exclusivamente de tener más".
Es por ello que el doctor explica que, bajo su punto de vista, "la felicidad es una elección diaria". Una elección de sentirse satisfecho y agradecer lo que se tiene, aunque sea poco, y buscar cómo mejorar, pero desde el lado de la positividad y conociendo los límites y aptitudes de cada uno. Algo de lo que ya llegó a reflexionar el reconocido filósofo Epicteto.
Aquellas personas que saben apreciar los pequeños momentos de la vida son las más felicesLo más importante es tener en cuenta que "la felicidad no depende de tener o no tener, sino de la relación que mantenemos con lo que poseemos y, sobre todo, con aquello que somos", recuerda. Por ello, será más feliz aquel que aprecia el café que se toma cada mañana, las visitas familiares o que, simplemente, haga un día soleado en el que poder disfrutar de tiempo al aire libre.
Los pequeños momentos de gratitud y felicidad son los que pueden llegar a transformar un día triste o normal en una alegre jornada, incluso teniendo que hacer frente a diferentes obligaciones. Simplemente se debe cambiar la forma en la que se ve la vida, por una más positiva y agradecida con lo que se tiene, por escaso que sea. Aunque esto no significa no permitirse sentir emociones consideradas negativas, solo verlas como una pequeña pausa en el camino, a la cual seguirán más momentos de felicidad.
Esta reflexión resulta especialmente llamativa y va contracorriente de la tendencia de la sociedad actual, en la cual parece que a mayor número de posesiones de alto valor se tiene una vida más exitosa y feliz. Sin embargo, tanto los filósofos de la Antigua Grecia como los expertos actuales coinciden en que la felicidad momentánea que genera la adquisición de bienes materiales no puede compararse con la satisfacción personal que provoca aceptar la situación de cada uno e intentar mejorar desde ella. Sin ambición por riquezas, solo por lograr una versión mejor de sí mismo.