El Ayuntamiento y los feriantes defienden el cambio de ubicación frente al modelo periférico de la calle Laredo y destacan la práctica ausencia de quejas vecinales
03/07/2026 a las 19:38h.
El concejal de Fiestas del Ayuntamiento de Burgos, César Barriada, y el portavoz de la Asociación de Feriantes, Jaime Jiménez, han calificado de «éxito rotundo» el regreso de las atracciones de las fiestas locales al polígono docente —en el entorno de las calles Luis García de Quevedo y Francisco de Vitoria—, un espacio del que, según han defendido las autoridades municipales, «nunca debieron haber salido».
De este modo, el equipo de Gobierno enmienda la estrategia anterior de ubicar las barracas en la calle Laredo, lugar hasta el que se trasladó el recinto ferial en 2019. Aquella ubicación periférica, según ha reiterado el sector, carecía por completo de atractivo y lastró significativamente sus resultados económicos en los últimos años.
Convivencia y seguridad en el nuevo recinto
Según ha detallado Barriada, la vuelta al polígono docente ha contado con una respuesta ciudadana «fabulosa y fantástica» y ha destacado especialmente por la ausencia de accidentes o incidencias reseñables.
A pesar de tratarse de una zona con mayor densidad de población y «más vida» que el emplazamiento industrial anterior, el Ayuntamiento ha agradecido públicamente a los 62 empresarios del sector implantados su implicación en el estricto cumplimiento de las medidas de seguridad y de los compromisos de convivencia. Entre ellos, se ha resaltado el respeto al horario de «ruido cero» a partir de la 1:00 horas, lo que ha derivado en una práctica ausencia de quejas vecinales.
Equilibrio económico y social
El portavoz de la Asociación de Feriantes, Jaime Jiménez, ha respaldado plenamente estas declaraciones, asegurando que la experiencia de ediciones anteriores ya avalaba este céntrico emplazamiento de Burgos. Asimismo, ha definido la feria como «un bien de interés que hay que tener cerca y no desterrar de la ciudadanía», agradeciendo el buen ambiente y el bienestar transmitido por los usuarios «negocio a negocio».
Para concluir, Barriada ha hecho hincapié en que este retorno logra equilibrar con éxito la rentabilidad económica de los feriantes —quienes vieron mermados notablemente sus ingresos en la periferia— con la «satisfacción social» de los burgaleses y visitantes que disfrutan de las fiestas de la capital.