Con el respaldo de la diferencia cultural, Ai Ogura es un auténtico enigma para el campeonato. Desde que llegó al paddock, primero vía la Asian Talent Cup y la Red Bull Rookies Cup y después ya en la estructura piramidal de Honda desde Moto3, su ascenso ha sido meteórico. Pero no ha dejado de tomar decisiones sorprendentes, como en 2022, cuando decidió romper lazos con Honda, que hubiera sido lo más natural para su salto en MotoGP, y corriendo en Moto2 dejó el Idemitsu Honda para fichar por el MT-MSI, con el que fue campeón de Moto2. Y se fue a pilotar una Aprilia del equipo estadounidense Trackhouse y en su segunda temporada está siendo un referente. Nadie contaba con él y le va bien ser 'el tapado', pero ya es segundo del Mundial de MotoGP a 14 puntos de Jorge Martín y precediendo por 4 puntos a Marc Márquez.
Con el respaldo de la diferencia cultural, Ai Ogura es un auténtico enigma para el campeonato. Desde que llegó al paddock, primero vía la Asian Talent Cup y la Red Bull Rookies Cup y después ya en la estructura piramidal de Honda desde Moto3, su ascenso ha sido meteórico. Pero no ha dejado de tomar decisiones sorprendentes, como en 2022, cuando decidió romper lazos con Honda, que hubiera sido lo más natural para su salto en MotoGP, y corriendo en Moto2 dejó el Idemitsu Honda para fichar por el MT-MSI, con el que fue campeón de Moto2. Y se fue a pilotar una Aprilia del equipo estadounidense Trackhouse y en su segunda temporada está siendo un referente. Nadie contaba con él y le va bien ser 'el tapado', pero ya es segundo del Mundial de MotoGP a 14 puntos de Jorge Martín y precediendo por 4 puntos a Marc Márquez.
Alex Márquez, actual subcampeón mundial, hace el siguiente análisis de Ai Ogura: "Después de la última victoria lo veo. Hasta ese momento decía que le faltaba, que es muy consistente y puede ser muy rápido, pero le falta como un puntito, pero cuando ves esa victoria, hueles lo bueno que es y dices: "Ahora me lo creo". Yo creo que es un rival muy peligroso. Puede luchar hasta el final"
"Se vio en Moto2 que, cuando coge el ritmo y coge la dinámica buena, es muy bueno. Luego habrá que ver si hace algún bajón en algún momento, porque en su carrera ha tenido algunos bajones, pero yo creo que cuando tiene la consistencia y la confianza, es un piloto muy completo”, decía en el corrillo con la prensa en Sachsenring.
Ai Ogura, cosecha de enero del 2001, ha tenido durante muchos años su base en Rubí, junto a otros pilotos asiáticos, ahora viene y va de Japón con su familia. La pesca y rodar en moto son sus grandes pasiones y Liberty Media va a tener que sudar para conseguir que el japonés se involucre en todas las actividades mediáticas.
Parapetado en que su inglés es el que es y punto, no se alarga respondiendo preguntas. Y en el Trackhouse consiguen hacer videos cortos con él y con su compañero Raúl Fernández, mucho más motivado y extrovertido. Pero su presencia es la de alguien que pasaba por ahí. Sonríe, lo hace y ya está.
Igual que las celebraciones. Mítica es la de su victoria en Assen escondido a gachas junto a su Aprilia mientras los demás se bañaban en cava. Hasta que lo pillaron. O Raúl Fernández cantando a grito pelado "como no te voy a querer", mientras el se lo mira y saluda. O el doblete en Sachsenring con todos levantando el puño y el quieto sonriendo.
En los cuatro últimos Grandes Premios antes del parón ha sumado 102 puntos, solo superado por Marc Márquez (119). Y sin hacer ruido se ha colado como segundo clasificado con los pilotos del Aprilia oficial, tratando de averiguar qué demonios hace diferente. Le pidieron en rueda de prensa qué nota se pondría para calificar la primera parte de la temporada; no lo dudó: "Diez sobre diez". Y sobre si siente menos presión que sus rivales y si se ve aspirante al título: "Incluso cuando estoy entre los últimos, siento la presión. Haré mi parte y veremos qué pasa en las próximas carreras".