La fauna reacciones de forma instantánea a este fenómeno excepcional, aunque sin llegar a alterar sus ritmos circadianos
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El eclipse solar total del 12 de agosto no será (probablemente) un evento único solo en la vida de los humanos, sino también en la de los animales. Durante breves instantes, se producirá una alteración repentina de la luminosidad, así como de la temperatura e incluso de las corrientes de aire o la humedad relativa. Todos estos factores ambientales generarán una experiencia inusual, que puede derivar en modificaciones efímeras en el comportamiento de la fauna.
Desde la Edad Media se ha observado la respuesta de los animales ante los eclipses. Todos los organismos poseen ritmos circadianos sincronizados con el ciclo diario de luz y oscuridad, que regula procesos como el sueño y la vigilia, la alimentación o la reproducción. Pero lo cierto es que estos 'genes reloj' pueden seguir funcionando en ausencia de señales externas y se reajustan cada día al amanecer, por lo que una señal de oscuridad puede ser menos relevante, según refiere un artículo del Departamento de Genética, Fisiología y Microbiología de la Universidad Complutense de Madrid.
Regreso a las colmenas y aumento de la bioluminiscenciaAl producirse próximo al anochecer natural, la respuesta de los animales al eclipse del 12 de agosto será menos discordante para su sistema circadiano que si ocurriera al mediodía. Lo que sí se ha documentado son respuestas fisiológicas inmediatas para afrontar un cambio ambiental excepcional. Este fenómeno se conoce en cronobiología como masking, en que la alteración del ciclo luz-oscuridad genera una breve "confusión" entre los animales, que modifican su comportameinto, pero sin desajustar sus relojes biológicos.
Por ejemplo, en los ecosistemas acuáticos, los organismos utilizan la luz para regular su posición en la columna de agua. Durante algunos eclipses, se han observado migraciones temporales de zooplancton desde el fondo del mar. Esta es una respuesta natural de los microorganismos para reducir el riesgo de depredación que, en consecuencia, genera aumentos de la bioluminiscencia. Otras especies también experimentan cambios en su coloración y otras comienzan a nadar menos.
Por su parte, el cambio en las condiciones de iluminación provoca diferentes respuestas entre las especies de insectos. Los diurnos, como las mariposas o las hormigas, descienden al suelo o buscan refugio. Los nocturnos, como las polillas, emergen de sus escondites, mientras los grillos comienzan a emitir su sonido característico. Mención aparte merecen los polinizadores como las abejas, que dejan de recolectar el néctar y regresan a la colmena como si el día hubiese terminado.
Aves que caen del cielo y primates con ansiedadLas aves urbanas, como los gorriones o los estorninos, dejarán de volar e interrumpirán su canto durante la fase de oscuridad total, mientras que las aves nocturnas se activarán. Al finalizar, las especies diurnas volverán a cantar como si estuviese amaneciendo de nuevo. No obstante, la influencia del fenómeno puede diferir entre ejemplares de la misma especie, especialmente si la oscuridad es comparable a la que pueden experimentar en un día nublado o durante el crepúsculo habitual. Por su parte, los animales de granja, como las gallinas o el ganado, regresarán a los corrales y establos.
Durante el eclipse de 2017 en Estados Unidos, el zoo de Riverbanks en Carolina del Sur observó cambios en el comportamiento del 75% de las especies. Entre los reptiles, una de las respuestas más llamativas fue la de las tortugas gigantes de las Galápagos, que comenzaron a aparearse, en contraste con su comportamiento habitualmente sendentario al atardecer.
En cuanto a los numerosos estudios sobre los primates, en general han mostrado signos de ansiedad o se han reagrupado en manada, aunque es probable que esta respuesta sea inducida por la propia reacción de los humanos que los contemplan durante el eclipse. Algo parecido ocurre con los perros y gatos, que si bien pueden percibir las alteraciones ambientales, pueden mostrarse indiferentes al estar acostumbrados a la luz artificial. En cambio, otros mamíferos nocturnos, como los murciélagos, podrán abandonar sus refugios.