La normativa española fija el mes de noviembre de 2026 (a la vuelta de la esquina) para la entrada en vigor del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases de plástico y latas en los supermercados y demás tiendas que venden bebidas envasadas. Sin embargo, ese plazo va a incumplirse, porque no se ha puesto en marcha la maquinaria administrativa que ha de garantizar ese sistema. Portugal, mientras tanto, lo puso en marcha en abril y está logrando un verdadero milagro: se disparan las tasas de reciclaje y reutilización, reduciendo así drásticamente la cantidad de botellas que van a parar a la naturaleza. Seguir leyendo....
La normativa española fija el mes de noviembre de 2026 (a la vuelta de la esquina) para la entrada en vigor del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) de envases de plástico y latas en los supermercados y demás tiendas que venden bebidas envasadas. Sin embargo, ese plazo va a incumplirse, porque no se ha puesto en marcha la maquinaria administrativa que ha de garantizar ese sistema. Portugal, mientras tanto, lo puso en marcha en abril y está logrando un verdadero milagro: se disparan las tasas de reciclaje y reutilización, reduciendo así drásticamente la cantidad de botellas que van a parar a la naturaleza.
El sistema actual del contenedor amarillo está resultando un fracaso y no evita que millones de envases plásticos vaya a parar al mar, a los bosques o a vertederos. Las Administraciones han confirmado que la tasa de recuperación de botellas de plástico y otros envases reciclables no llega, ni de lejos, al mínimo legalmente establecido como objetivo obligatorio. Por tanto, es hora de implantar un modelo que en los países donde lleva años funcionando ha alcanzado tasas de recuperación que rondan el 90%. El Reglamento Europeo de Envases otorga un plazo algo más amplio: hasta 2029 para implantar el SDDR.
Unos céntimos a cambio de un envaseEl SDDR consiste en que, al comprar una bebida de este tipo, se aplica un pequeño recargo de unos cuantos céntimos que se devuelven cuando el consumidor retorna el envase vacío a la tienda. Sin embargo, para cobrar esos céntimos no hace falta haber comprado el envase en la tienda, basta haberlo conseguido en cualquier lugar.

Máquinas especiales recuperan los envases para reutilizarlos o reciclarlos / Retorna
Eso hace que en Portugal, que se adelantó a España en la implantación del SDDR hace cinco meses, se haya desatado una verdadera ‘caza y captura’ de botellas de plástico para llevarlas a los supermercados y cobrar esa cantidad.
Con el Volta, que así se denomina allí el sistema, las botellas de plástico de hasta tres litros pasaron a tener una tasa de depósito de 10 céntimos. Este dinero puede recuperarse después si se devuelven las botellas o latas.
La devolución se hace en máquinas instaladas en los supermercados, que expiden un vale que puede convertirse en descuentos o en dinero. Pero también están empezando a aparecer quioscos en otros puntos de gran afluencia de público, con la misma finalidad.
La Directiva sobre Plásticos de un Solo Uso de la Unión Europea exige la recogida del 90% de las botellas con retorno de aquí a 2029. Esta directiva permite que, para alcanzar ese objetivo, los países de la Unión Europea establezcan sistemas de SDDR.

El sistema actual de recuperación de envases con el contenedor amarillo sigue sin garantizar un mínimo de reciclaje / Shutterstock
En España, la vigente Ley de Residuos establece un plazo más corto: noviembre de 2026. Aunque hace dos años que se publicó este objetivo, los fabricantes españoles de envases argumentan que “es un plazo insuficiente” para implantar la maquinaria, la logística y el sistema del SDDR en todos los puntos de venta.
¿Falta de tiempo o excusas?Según explicó la patronal AECOC, junto con otras organizaciones empresariales del sector, la puesta en marcha de este sistema en España debería retrasarse hasta 2029, puesto es un plazo más razonable para que las empresas puedan adaptarse a este sistema de recogida. Las patronales de los fabricantes y distribuidores de envases afirma que la medida “afectaría a 18.000 millones de botellas y latas, así como a medio millón de locales comerciales en los que se comercializan”.
También recuerdan que España es un país muy turístico y con municipios muy pequeños que fragmentarían el operativo, por lo que se necesitaría realizar agrupaciones para llevar a cabo el sistema con éxito.

El sistema implantado en Portugal está resultando un éxito de utilización / Agencias
Estas explicaciones no son compartidas por Rezero, una plataforma de entidades que impulsan una mayor recuperación de envases. Su directora general, Rosa García, considera que el retraso en España se debe a la “voluntad de determinados representantes del sector de la distribución (grandes supermercados, especialmente) en dilatar la implantación del SDDR”.
Sus argumentos son en realidad “excusas para no hacer frente a la responsabilidad del productor y, por tanto, no solo están incumpliendo la ley, sino que perpetúan el modelo de derroche de recursos naturales que supone la distribución de envases de un solo uso”, señala Rezero.
Una forma de sacar dineroSegún los medios portugueses, el ansia por lograr botellas de plástico está provocando incluso el saqueo de contenedores por parte de personas sin recursos, al objeto de ganarse un dinero extra llevándolas al supermercado. Pero no todas las personas que buscan botellas carecen de vivienda o ingresos. Algunas lo hacen como una forma de ganar algo más de dinero y, para algunos jóvenes, se ha convertido en un auténtico reto de verano. Es el caso de dos chicos que trabajan en una concesión de playa en Loulé. En una entrevista a 'Rádio Renascença' aseguran que no van "por ahí rebuscando en la basura", sino que simplemente meten en el Volta las botellas que ya tienen que recoger en su trabajo.
Del mismo modo, António Casa Branca es propietario de Gatil Original, un santuario en Vendas Novas que acoge sobre todo a gatos mayores, enfermos y vulnerables. Hace alrededor de mes y medio se le ocurrió la idea de establecer colaboraciones con negocios de la ciudad. Las empresas asociadas entregan al refugio las botellas vacías, que se devuelven a través del sistema y cuyo dinero se queda el propio santuario. Estos fondos sirven después para comprar comida para los animales, informa Euronews.
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"Todas las semanas vamos a recoger las bolsas de residuos reciclables, esas botellas de plástico y latas", explica. "Luego vamos a la máquina, las cambiamos por vales y vamos al supermercado a canjearlos por patés", explica Casa Branca.
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