Sus estanterías de madera, con décadas de historia y acogedoras de relatos, poemas, biografías y cuentos con sus muchos libros, y la imagen del fundador en un retrato en blanco y negro, llaman la atención del visitante que accede a la Librería La Concepción, de Villanueva de Córdoba, establecimiento señero de esta localidad y que va a recibir el premio al Comercio Tradicional de Córdoba 2026, otorgado por la Federación Provincial Comercio Córdoba.
Sus estanterías de madera, con décadas de historia y acogedoras de relatos, poemas, biografías y cuentos con sus muchos libros, y la imagen del fundador en un retrato en blanco y negro, llaman la atención del visitante que accede a la Librería La Concepción, de Villanueva de Córdoba, establecimiento señero de esta localidad y que va a recibir el premio al Comercio Tradicional de Córdoba 2026, otorgado por la Federación Provincial Comercio Córdoba.
Es también uno de los comercios más antiguos de Villanueva de Córdoba, ya que abrió sus puertas en 1930. Como explica su propietario actual, Fernando Buenestado Rodríguez, los fundadores de la librería fueron Antonio Vacas y Concepción del Campo, precisamente en 1930 y pasó a tener el nombre de esta mujer. El establecimiento abrió al público primero en la calle Conquista, donde estuvieron diez años.
Frente a la parroquia de San MiguelEn 1940 construyeron el edificio de la que sigue siendo a día de hoy su sede en la calle Todos los Mártires, frente a la parroquia de San Miguel, en pleno centro de este municipio de Los Pedroches. Con esta trayectoria, la pionera librería La Concepción está ligada a generaciones de jarotes que a la hora de buscar un libro o material escolar tenían claro el lugar al que acudir. Y es que tardarían años en abrir otros negocios de este tipo en Villanueva de Córdoba.

Fernando Buenestado, en su librería de Villanueva de Córdoba, uno de las más antiguas de la localidad. / RAFA SÁNCHEZ
Al terminar la mili, Fernando Buenestado Carbonero, padre del actual propietario, empezó a trabajar en el negocio y los fundadores, sin descendencia, con el tiempo le vendieron la librería.
A la muerte de su padre, en 1991, heredó el establecimiento su hijo, Fernando, que pone de relieve que es un negocio que le gusta mucho: «Es que desde los 14 años he andado por aquí, manejando los libros y es algo que se lleva dentro», apunta.
Un negocio diversificadoEn la actualidad, además de libros se puede encontrar material escolar, de oficina, juegos de mesa y un largo catálogo, sin faltar el boletín informativo que periódicamente se edita en el municipio. Fernando Buenestado señala que en su origen también vendían perfumes, aunque esa línea de negocio ya se dejó.
Además, ha mostrado su agradecimiento por este galardón y señala que es un reconocimiento a «una tienda de toda la vida que siempre ha contado con la fidelidad y el cariño de sus clientes y que además se ha esforzado en tener el mejor género y de satisfacer siempre a la gente de Villanueva de Córdoba».
Sobre lo que ha cambiado en el negocio asegura que los lápices, las libretas, el pegamento o la plastilina siguen siendo los mismo «pero lo que sí ha evolucionado es que ahora hay mucha más variedad y tipos de los materiales y hay clientela que ya te pide algo concreto».
Acercándose a su centenario, Fernando Buenestado no tiene claro cuál será el futuro de su negocio, ya que su hija y sobrina «han tirado por otros derroteros», aunque añade que «ya se verá, porque todavía me queda tiempo aquí».
Fernando Buenestado insiste en agradecer el afecto de la gente de Villanueva de Córdoba y los vecinos también destacan la empatía y el agrado con el que han sido siempre atendidos.
El Ayuntamiento de Villanueva de Córdoba también ha felicitado a la familia Buenestado por el reconocimiento obtenido con el premio al Comercio Tradicional de la provincia de Córdoba.
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