Encontrar aparcamiento en una gran ciudad no siempre resulta sencillo, especialmente cuando se trata de disponer de una plaza cerca de casa. En Barcelona, estacionar en la calle ha cambiado mucho durante los últimos años. Y es que donde antes se podía aparcar gratuitamente, ahora se han extendido las zonas azules y, especialmente, las verdes, que dan prioridad a los vecinos de cada barrio.
Encontrar aparcamiento en una gran ciudad no siempre resulta sencillo, especialmente cuando se trata de disponer de una plaza cerca de casa. En Barcelona, estacionar en la calle ha cambiado mucho durante los últimos años. Y es que donde antes se podía aparcar gratuitamente, ahora se han extendido las zonas azules y, especialmente, las verdes, que dan prioridad a los vecinos de cada barrio.
Imagen de una promoción de viviendas en construcción en EspañaLUIS TEJIDO / EFEParalelamente, la red de transporte público ha mejorado sus conexiones y la ciudad ha apostado por favorecer los desplazamientos en metro, autobús, bicicleta o a pie frente al vehículo privado. Esta transformación también ha cambiado las necesidades de aparcamiento, aunque cabe tener en cuenta que no todos los barrios cuentan con las mismas alternativas para moverse sin coche. Y precisamente estas diferencias son las que ahora se quieren abordar.
En este contexto, la Comisión Territorial de Urbanismo del Ámbito Metropolitano de Barcelona aprobó definitivamente este jueves 17 de septiembre una modificación impulsada por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB). La reforma, que afecta a Barcelona y otros 27 municipios, establece nuevas condiciones para las plazas de aparcamiento en función de la ubicación de los edificios y su acceso al transporte público.
La principal novedad es que las exigencias cambiarán según la zona. Dentro de las rondas de Barcelona, los nuevos edificios tendrán que reservar menos plazas de aparcamiento y deberán respetar un límite máximo. Fuera de las rondas, también se exigirá un mínimo menor si hay una estación de tren a menos de 800 metros. En el resto, se tendrá en cuenta la dependencia del coche.
Los cambios, además, también dependerán del tipo de inmueble. Las nuevas promociones de vivienda protegida no estarán obligadas a reservar un mínimo de plazas para coches. En cambio, los edificios de vivienda libre deberán mantener una reserva mínima y, dentro de las rondas, respetar también un máximo según su superficie. Los alojamientos turísticos también tendrán que prever plazas de aparcamiento.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, durante un acto del Ajuntament de Barcelona para promover la construcción de 1.500 viviendas públicasQuique García / EFEEso sí, cabe remarcar que la medida no supone eliminar las plazas de aparcamiento existentes. La nueva regulación afecta a edificios de nueva construcción, ampliaciones y cambios de uso. Además, se establecerán reservas para bicicletas y vehículos de movilidad personal y se permitirá sustituir hasta un 25% de las plazas para coches por espacios destinados a motocicletas.
En cuanto al aparcamiento en la calle, las reservas se determinarán según los usos de cada zona, la planificación de la movilidad y las características del espacio público. Los ayuntamientos también podrán introducir ajustes en ámbitos concretos de sus municipios. La reforma ya está aprobada definitivamente, aunque su entrada en vigor queda pendiente de su publicación en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC).