La reducción de la jornada laboral vuelve a estar en el centro del debate en España. Y es que la propuesta de Irene Montero de pasar de las 40 a las 30 horas semanales y elevar el salario mínimo hasta los 1.800 euros ha generado controversia. La dirigente de Podemos defiende que estas medidas permitirían mejorar las condiciones de los trabajadores, pero hay quienes cuestionan las consecuencias económicas que podrían tener para las empresas y los consumidores.