La imagen regresa a su santuario después de celebrar su solemnidad con una misa estacional presidida por José Antonio Satué en la Catedral y posterior procesión gloriosa
08/09/2026 Actualizado a las 22:32h.
Septiembre es el mes de los cambios. Bendito septiembre, que tituló Pedro Luis Gómez en sus 'Horizontes cercanos', publicado el pasado domingo en este periódico. ... El verano empieza a quedar atrás, aunque el calor se empeñe en prolongarlo. La luz de la tarde se vuelve de oro viejo, mientras la ciudad arrastra la nostalgia de sus días más largos y recupera poco a poco su ritmo. Sin embargo, en esta tierra hay una fecha que permanece inmutable al paso de los años. Un día en el que una talla de la Virgen sentada sobre un risco y con el Niño Jesús sobre su rodilla izquierda, que camina hacia sus cinco siglos y medio de presencia en la urbe, hace suya la solemnidad de la Natividad de María, y en el que todo parece conducir hacia un mismo lugar, hacia una misma devoción que da nombre a tantas de sus mujeres. Porque el 8 de septiembre es el día en que Málaga, cumpliendo con su rito secular, mira a su Patrona principal y de la diócesis y se reconoce en la majestad de su Virgen en un gesto de eterna lealtad.