Leo Messi situó a Wout Weghorst bajo los focos mediáticos cuando tras el Países Bajos-Argentina del Mundial de Qatar, que terminó con victoria dela 'Albiceleste' en los penaltis, pronunció aquella mítica frase de "Andá pa' 'llá, bobo" en su comparecencia ante los medios. Leer la noticia completa
Leo Messi situó a Wout Weghorst bajo los focos mediáticos cuando tras el Países Bajos-Argentina del Mundial de Qatar, que terminó con victoria dela 'Albiceleste' en los penaltis, pronunció aquella mítica frase de "Andá pa' 'llá, bobo" en su comparecencia ante los medios.

El "Qué mirás bobo" de Messi a Weghorst, detrás de la entrevista de Gastón Edul a Messi / FIFA+
Cuatro años después el futbolista neerlandés ha vuelto a volverse viral. Ocurrió este domingo durante el Twente-PSV de la séptima jornada de la Eredivisie. Weghorst llamó la atención antes del comienzo de la segunda parte del duelo a causa de una particular rutina que realizó completamente solo sobre el terreno de juego.
Las cámaras de ESPN captaron al atacante mientras esperaba el regreso de sus compañeros. Weghorst se situó en el centro del campo y comenzó a mover rápidamente las manos y los brazos, acompañando la secuencia con varios chasquidos de dedos. Después, aplaudió en varias ocasiones justo antes de que los demás jugadores saltaran al césped.
La escena provocó todo tipo de comentarios en las redes sociales. Algunos usuarios interpretaron los movimientos como una forma de preparación y concentración antes de volver al partido, mientras que otros reaccionaron con humor o incluso se preguntaron si las imágenes podían haber sido generadas mediante inteligencia artificial.
La realidad es que los gestos de Weghorst son ejercicios de neuroactivación y secuenciación motora fina bilateral diseñados para estimular la corteza cerebral, mejorar la concentración y aumentar el estado de alerta mental antes de competir.
Movilizar los dedos de manera coordinada activa conexiones neuronales directas con la corteza cerebral. Estas dinámicas elevan la alerta del sistema nervioso central para pasar del estado de reposo del descanso a la intensidad competitiva. La repetición de patrones complejos entrena al cerebro para reaccionar con mayor velocidad y precisión dentro del terreno de juego.
TERMINÓ SIENDO DECISIVOEsta vez, además, la liturgia le funcionó. Su equipo, el Twente, llegó al tramo final del encuentro por detrás en el marcador. El PSV ganaba 2-1, pero en el minuto 79 apareció Weghorst para cambiar el rumbo del partido. El delantero recibió el balón y se plantó frente al guardameta Matej Kovar. En el mano a mano, resolvió con acierto para establecer el 2-2. Apenas cuatro minutos después, Daouda Weidmann completó la remontada y puso el definitivo 3-2 para el conjunto local. La derrota supuso además el primer tropiezo del PSV en la temporada.
La viralidad de la escena llegó pocos días después de que Weghorst se quedara fuera de la primera convocatoria de Xavi Hernández como seleccionador de Países Bajos. El propio delantero reconoció en su país que ya no esperaba aparecer en la lista. “Las selecciones preliminares se conocen desde hace tiempo y ya vi que no me incluyeron. Hice todo lo posible en las últimas semanas, pero no, no estoy dentro. Ya lo presentía”, explicó.
Pese a la ausencia, Weghorst dejó claro que continúa dispuesto a vestir la camiseta de su país si recibe una nueva oportunidad. “Nunca rechazaré una oportunidad. Es un gran orgullo jugar para tu país”, afirmó.