En la provincia de Castellón, nueve municipios superan los 20.000 habitantes. El Ministerio del Interior, en su Balance de Criminalidad del primer semestre de 2026, comparte el número de hechos conocidos en cada una de estas localidades. Unos datos que muestran que, en general, la tasa de criminalidad se sitúa por debajo de la media nacional. Pero hay tres localidades donde ocurre lo contrario: Vinaròs, Benicarló y Almassora.
En la provincia de Castellón, nueve municipios superan los 20.000 habitantes. El Ministerio del Interior, en su Balance de Criminalidad del primer semestre de 2026, comparte el número de hechos conocidos en cada una de estas localidades. Unos datos que muestran que, en general, la tasa de criminalidad se sitúa por debajo de la media nacional. Pero hay tres localidades donde ocurre lo contrario: Vinaròs, Benicarló y Almassora.
La tasa de criminalidad en España alcanza en este primer semestre de 2026 los 24,5 delitos por cada 1.000 habitantes. Sin embargo, en el caso de las dos localidades del Baix Maestrat el dato supera los 30, con 32,95 en Vinaròs y 31,79 en Benicarló. Por su parte, Almassora marca una tasa de 25,82, a pesar de un descenso del 15,2% en las infracciones registradas durante la primera mitad del año.
En el caso de Vinaròs, los delitos han aumentado un 21,5% respecto a 2025, hasta alcanzar los 1.006 hechos conocidos, frente a los 828 del año pasado. La cibercriminalidad, los hurtos y los robos con violencia son los ámbitos en los que más ha aumentado la cifra.
Por su parte, Benicarló ha registrado un ligero descenso del 2,1%, impulsado por la fuerte caída de los robos con violencia y de los robos en viviendas. El principal contrapunto se encuentra en los delitos de lesiones y riñas, que pasan de siete a 16 casos. Aun así, los 963 hechos conocidos suponen una tasa superior a 31 delitos por cada 1.000 habitantes.
El caso de AlmassoraLa situación más llamativa es la de Almassora, donde el dato general desciende un 15,2%, de 888 a 753 infracciones. En este caso destaca el desplome de los robos con fuerza y de los robos en viviendas. Sin embargo, las estafas informáticas aumentan un 55,4%, al pasar de 74 a 115. Pese a la caída global de la delincuencia, la tasa de criminalidad del municipio continúa por encima de la media nacional.
Gráfico que muestra la tasa de criminalidad en los municipios de Castellón durante el primer semestre de 2026.
En el caso de Onda, la subida del número total de delitos registrados ha sido del 11,1%, hasta alcanzar las 529 infracciones, con ascensos destacados en la cibercriminalidad y las estafas informáticas. Sin embargo, presenta una de las tasas más bajas entre las ciudades de más de 20.000 habitantes, con 20,20 delitos por cada 1.000 habitantes, solo mejorada por Vila-real, con 13,37.
También aumentan los hechos conocidos en la Vall d’Uixó, un 7,1%, hasta registrarse un total de 733 denuncias. El incremento se debe a la subida de la criminalidad convencional (+12%) y, especialmente, de los hurtos, que pasan de 162 a 200 (+23,5%). En este caso, la cibercriminalidad cae un 12,3%.
Por debajo de la mediaEn el otro extremo, Burriana registra la mayor reducción porcentual, un 15,4%, al pasar de 1.068 a 903 delitos. La bajada es bastante transversal, ya que las infracciones disminuyen en criminalidad convencional (-14%), cibercriminalidad (-20,4%), estafas informáticas (-22%), robos con fuerza (-55,6%) y robos en viviendas (-47%).
En Vila-real, la bajada respecto al primer semestre del pasado año fue del 13,3%, hasta las 717 infracciones. Caen la criminalidad convencional (-14,8%), los hurtos (-14%), las estafas informáticas (-10,8%) y el resto de la criminalidad convencional (-19,9%). Sin embargo, destaca que los delitos sexuales pasan de 5 a 11 y los robos con violencia, de 4 a 12.
En Castelló, se registraron 208 delitos menos, hasta quedarse en 3.728 infracciones, lo que supone una caída del 5,3%. Aumentan los robos con violencia (+8,5%) y las sustracciones de vehículos (+12,2%), aunque bajan los delitos de lesiones y riñas (-32,9%), los robos con fuerza (-23,8%) y los delitos contra la libertad sexual (-16,7%).
Finalmente, en Benicàssim la imagen es bastante singular. La criminalidad total permanece prácticamente estable, con una bajada de apenas un 0,6%, de 484 a 481 infracciones, aunque aumentan con fuerza algunas tipologías especialmente visibles, como los robos en viviendas y los hurtos.
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