La calle Bailén, en pleno Eixample barcelonés, no ha celebrado este sábado únicamente la Mercè. A la fiesta por la patrona de Barcelona se ha sumado la tradicional fiesta en honor de la Virgen de la Fuensanta que la Casa de Murcia organiza para reivindicar la cultura popular de la región. Seguir leyendo....
La calle Bailén, en pleno Eixample barcelonés, no ha celebrado este sábado únicamente la Mercè. A la fiesta por la patrona de Barcelona se ha sumado la tradicional fiesta en honor de la Virgen de la Fuensanta que la Casa de Murcia organiza para reivindicar la cultura popular de la región.
Desde las 11.00 horas de la mañana, distintas actividades culturales y gastronómicas se han sucedido en la sede de la Casa Regional de Murcia en Barcelona, que tiene como objetivo hacer de puente en Catalunya y dicha región.
El acto ha arrancado con la lectura del pregón por parte del consejero de Presidencia, Juventud, Acción Exterior y Emergencias del gobierno de Murcia, Marcos Ortuño. El pregonero de esta edición de las fiestas de la Fuensanta en Barcelona ha querido destacar "la dilatada trayectoria de esta asociación, que durante casi cien años ha permitido que sus miembros vivan una manera de estar lejos de la Región de Murcia, sin estar del todo lejos".
En su parlamento, el consejero ha hecho un recorrido por la dilatada trayectoria de esta asociación, decana de las casas regionales, y ha aludido a los numerosos murcianos que se trasladaron a la capital catalana en el primer tercio del siglo XX, para cubrir la demanda de trabajadores para que la industria y las obras públicas despegaran. “Y allí estuvieron los murcianos, que trabajaron, formaron familias, levantaron negocios, hicieron amigos, tuvieron hijos y nietos. En definitiva, hicieron también Barcelona”, ha explicado Ortuño.
Según ha manifestado en su pregón, “los murcianos se marchan siempre llevando la Región consigo, pero no como quien vive mirando hacia atrás, al contrario, la llevan dentro, con alegría, con orgullo y con ganas de compartirla y de hacerla presente allí donde estén”.
El consejero también se ha referido al papel protagonista de la Virgen de la Fuensanta en esta casa regional, que en 1960 recibió una talla encargada por la Cámara de Comercio de Murcia al escultor José María Sánchez Lozano, que fue entronizada en la parroquia de Sant Oleguer. El presidente de Murcia, Fernando López Miras, devolvió esa misma imagen a Barcelona hace unos meses después de que fuera objeto de una puesta a punto en el Centro de Restauración de la Región de Murcia.
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La jornada festiva ha atraído a una variada representación política a la Casa de Murcia. Así, han hecho acto de presencia nombres como la consellera de Igualtat i Feminisme, Eva Menor; Maria Eugènia Gay, segunda teniente de alcalde de Barcelona; Jordi Martí, alcaldable de Junts; o su homólogo del PP, Daniel Sirera. Como anfitrión de todos ellos ha ejercido el empresario Emiliano Bermúdez, socio de Don Piso y presidente de la Casa de Murcia en Barcelona desde 2011.
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