El supermercado en el que se hace la compra puede marcar una diferencia importante en el presupuesto de un hogar. Y en Catalunya, más. Barcelona es la capital de provincia con el nivel de precios más elevado de España, según el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que sitúa a la ciudad con un índice de 110 frente al 100 que corresponde a la localidad más barata del análisis.Seguir leyendo....
El supermercado en el que se hace la compra puede marcar una diferencia importante en el presupuesto de un hogar. Y en Catalunya, más. Barcelona es la capital de provincia con el nivel de precios más elevado de España, según el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que sitúa a la ciudad con un índice de 110 frente al 100 que corresponde a la localidad más barata del análisis.
La diferencia no es menor para una familia que compra durante todo el año. Un hogar de Barcelona puede llegar a ahorrar unos 1.823 euros anuales si cambia el establecimiento más caro por el más barato, de acuerdo con los cálculos de OCU. Se trata de la diferencia entre los dos extremos de la oferta comercial de la ciudad para la cesta de productos analizada, no de un ahorro que pueda obtener cualquier consumidor independientemente del supermercado que utilice.
Catalunya, entre las comunidades más carasBarcelona no es un caso aislado dentro de Catalunya. La comunidad se encuentra entre las regiones con un mayor nivel de precios de supermercados en el estudio de OCU, junto a Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco, La Rioja, Navarra y Cantabria.
Además de Barcelona, varias localidades catalanas aparecen entre las que presentan los índices más elevados. Cerdanyola del Vallès figura entre las ciudades más caras del conjunto del estudio, junto a Getxo (País Vasco), Pozuelo de Alarcón (Comunidad de Madrid) y Majadahonda (Comunidad de Madrid). También aparecen otras localidades del entorno de Barcelona entre las zonas con niveles elevados de precios.
El contraste con otras partes de España es notable. Torrent, Villarreal y Santa Pola, todas en la Comunitat Valenciana, son las localidades con los índices medios más bajos. Junto con Murcia encabezan precisamente el grupo de comunidades con los precios más reducidos.
El estudio también permite comparar las cadenas, aunque el supermercado más barato depende de las enseñas que estén disponibles en cada ciudad. A escala nacional, OCU sitúa a Dani como la cadena con el índice de precios más bajo, seguida de Family Cash y Tifer y, después, Alcampo y Supeco.
Entre las grandes cadenas que operan en buena parte de España, Lidl, Mercadona y Aldi han reducido sus precios respecto al estudio anterior. Lidl destaca especialmente por haber pasado de ser la opción más barata en 18 localidades en 2025 a serlo en 60 localidades en 2026. Mercadona también duplica el número de ciudades en las que ofrece la cesta más económica, mientras que Supeco pasa de 18 a 28.
En el otro extremo, Sánchez Romero vuelve a registrar el índice más elevado entre las cadenas analizadas, con 176. También aparecen entre las cadenas con mayores niveles de precios Hipercor, El Corte Inglés y Supercor.
La fotografía es diferente cuando se analiza una cesta concreta. OCU señala, por ejemplo, que Carrefour Market ha reducido un 2,7% sus precios, mientras que Lidl los ha bajado un 1,9%, Mercadona un 1,8% y Aldi un 1,4%. En los productos económicos, Mercadona recorta un 5,6% y Lidl un 4,7%.
Comparar puede ahorrar 1.823 eurosEl estudio pone así el foco en una diferencia que puede pasar desapercibida al consumidor: no basta con saber si los precios suben o bajan; también importa dónde se hace la compra.
OCU ha analizado 101.520 precios en 690 establecimientos y 189 ciudades, con una cesta de 244 productos que incluye alimentación fresca y envasada, bebidas, higiene y droguería. El gasto medio anual de esa cesta asciende a 6.602 euros y la diferencia media entre comprar en el establecimiento más barato o en el más caro alcanza los 1.310 euros al año.
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En Barcelona, esa brecha es considerablemente mayor: unos 1.823 euros anuales, lo que convierte la comparación entre supermercados en una de las vías directas que tiene un hogar para reducir su gasto en la compra.