Fiesta local. Un tempranero gol de Chris Ramos, lesionado de gravedad, y la sentencia del guaje Enzo Pérez, premian al grupo de Calero, superior a un equipo gijonés que terminó con uno menos por la roja de Gelabert
28/09/2026 a las 00:00h.
El derbi, para el mejor. Y el que menos errores de bulto cometió. El Real Oviedo. Justo vencedor de una contienda afilada, que compitió ... con oficio, inteligencia y eficacia, en la que el Sporting fue encogiendo desde el tempranero gol de Chris Ramos, lesionado de gravedad en la secuencia. El primer mamporro azul llegó tras una indecisión del central Pablo Vázquez. Luego, la lesión de Iosifov. Y para coronar la ruina rojiblanca, la roja de César Gelabert, pillado por la moviola tras una dura entrada sobre Carlos Domínguez. Circunstancias que no deslucieron el buen encuentro del Oviedo, que enchironó el ataque rival. El Carlos Tartiere, que tembló de euforia con el emboque sentenciador del guaje Enzo Pérez, vivió uno de los finales de un clásico asturiano más tranquilos que se recuerdan. Hasta se relamió con el 3-0. Sonríe el Oviedo de Julián Calero. Se diluye el Sporting de Nicolás Larcamón, saboteado por sí mismo en el peor día.