La ciudad envía en barco a la península unas 3.350 toneladas mensuales frente a las algo menos de 3.000 en circunstancias normales
La planta de tratamiento de residuos en el Campo de Gibraltar constata el incremento
El Gobierno amplía el alojamiento
Una decena de operarios llena en apenas un rato más de medio centenar de bolsas industriales de basura en la atestada playa del Trampolín. Son trabajadores de Ecoservicios, una empresa contratada por el Gobierno de la ciudad autónoma para evitar que el litoral de Ceuta se desborde de residuos. La plantilla admite que la tarea es, cuanto menos, poco gratificante. Porque apenas pasadas unas horas completarán otro medio centenar de sacos de plástico negro, unos 500 kilos de basura cada día. Vuelta a empezar.
La llegada masiva de los migrantes a Ceuta, hace algo más de mes y medio, tiene varios termómetros para medir su intensidad. Una de las últimas estimaciones del Gobierno central, del pasado 18 de septiembre, calculó que en Ceuta permanecen entre 9.000 y 10.000 migrantes que habían llegado en la entrada del 30 y 31 de julio. La cifra procede de los datos trasladados por las fuerzas de seguridad desplegadas sobre el terreno y, por tanto, es una estimación, no un recuento exhaustivo. No obstante, supone añadir un 12% de población al censo de Ceuta, con 83.595 habitantes (dato de 2025).
Este incremento igualmente se refleja en el volumen de residuos urbanos que se generan en la ciudad y que cada día cruzan el Estrecho en barco. Toda la basura del contenedor gris que se recoge en Ceuta acaba procesada en el Complejo Medioambiental Sur de Europa, situado en Los Barrios y gestionado por la Mancomunidad de Municipios del Campo de Gibraltar.
Arcgisa, la empresa pública de la Mancomunidad dedicada a la gestión de residuos y el ciclo del agua en la comarca campogibraltareña, ha detectado un incremento del volumen de basura procedente de Ceuta que se acompasa con las cifras estimadas de población migrante que aún permanece en la ciudad. En circunstancias normales, la ciudad autónoma envía algo menos de 3.000 toneladas de residuos al mes. Actualmente, esta cifra se encuentra en el entorno de las 3.350 toneladas, precisamente un 12% más. En los primeros momentos de la crisis migratoria, el aumento en el volumen de residuos llegó a rozar el 20%, según fuentes de la empresa comarcal.
Así es el ciclo de la basura en CeutaComo en cualquier ciudad de España, el ciclo de los residuos urbanos en Ceuta comienza con la recogida de la basura en los contenedores y calles de la ciudad. Una vez recogidos, los residuos del contenedor gris son trasladados hasta la Planta de Transferencia de Residuos Sólidos Urbanos de Santa Catalina, una instalación propiedad de la Ciudad Autónoma que actúa como punto intermedio antes de que la basura abandone Ceuta.
En esta planta se reciben, gestionan y preparan los residuos para su salida de la ciudad. La explotación de estas instalaciones recae en Urbaser, concesionaria del servicio desde hace años y cuyo último contrato (por diez) se firmó en 2025. Esta empresa se encarga de la gestión y administración de la planta y de las operaciones necesarias para que los residuos puedan continuar su camino. Básicamente, encapsular la basura en unos camiones de transferencia herméticos.
Un contenedor de basura en el centro de Ceuta.
/ Manuel Romero
El siguiente paso es el transporte de los residuos desde Ceuta hasta la península. De lunes a viernes, los buques roro (carga rodada) que unen Ceuta con Algeciras llevan en sus bodegas estos vehículos de uno al otro lado del Estrecho. Ya en tierra, circulan hasta el Complejo Medioambiental Sur de Europa, donde depositan su carga que se une al resto de residuos de la comarca campogibraltareña y la vecina Gibraltar. Allí, sigue su curso para la separación de los posibles elementos reciclables (plásticos, metales, vidrios y otros residuos que hayan llegado mezclados). Con la materia orgánica (los restos de comida y análogos) se elabora compost, mientras que toda la basura no suceptible de ser reciclada es asumida por el vertedero en celdas controladas.
Por su parte, la recogida selectiva procedente de los contenedores verde, amarillo y azul se procesa en Ceuta antes de ser asumida por empresas de reciclaje y valorización. Esta sigue otro camino antes de ser procesada para fabricar nuevo vídrio, plástico o papel.