El 79% de los dermatólogos, a nivel mundial, ejerce en áreas urbanas dejando a las poblaciones rurales "completamente desatendidas". En España, el porcentaje de profesionales que ejercen en ciudades o zonas urbanas es menor, del 60%. Son datos de un estudio global que revela "graves desigualdades" en el acceso a la atención dermatológica.Seguir leyendo....
El 79% de los dermatólogos, a nivel mundial, ejerce en áreas urbanas dejando a las poblaciones rurales "completamente desatendidas". En España, el porcentaje de profesionales que ejercen en ciudades o zonas urbanas es menor, del 60%. Son datos de un estudio global que revela "graves desigualdades" en el acceso a la atención dermatológica.
Publicado en JAMA Dermatology, el trabajo del Observatorio sobre el Acceso Global a la Salud de la Piel (Global Access to Skin Health Observatory Study), fruto de la colaboración entre la Liga Internacional de Sociedades Dermatológicas (ILDS) y L’Oréal Dermatological Beauty, examina la distribución de dermatólogos, así como las barreras para acceder a la atención, la formación y los servicios especializados en 158 países, que representan el 97% de la población mundial.
El estudio concluye que solo uno de cada seis países en todo el mundo cuenta con suficientes dermatólogos para satisfacer las necesidades sanitarias de su población. Además, las naciones más prósperas tienen casi nueve veces más probabilidades de disponer de un nivel adecuado de personal en comparación con los países de menores ingresos.
Enfermedades cutáneasMás de 2.000 millones de personas en todo el mundo padecen algún tipo de enfermedad cutánea, una de las afecciones más comunes a escala global y entre las diez principales causas de discapacidad. A pesar de ello, el estudio revela que el 74% de los países señala que la salud de la piel no constituye una prioridad gubernamental nacional.
En España, un 20% de los dermatólogos trabajan en la sanidad privada
El estudio establece un marco de referencia basado en la evidencia sobre el personal necesario para ofrecer "una atención adecuada". A nivel global, la media es de apenas 2,66 dermatólogos por cada 100.000 habitantes, muy por debajo de los 5,63 por cada 100.000 que el estudio estima necesarios para brindar una asistencia adecuada. Esto, señalan los autores, deja a más del 80% de los países por debajo del umbral recomendado.
Con datos consultados por este diario, en España la media es de 5 a 7 especialistas por cada 100.000 habitantes, en el entorno de otros 52 países medidos por su mismo nivel económico. Un 20% de ellos trabajan en la sanidad privada, frente al 48% de otros países de los mismos ingresos. La atención que se brinda en nuestro país se considera "adecuada".
DisparidadesLas disparidades resultan "especialmente acusadas" entre los países de ingresos altos y bajos. La densidad de dermatólogos oscila entre solo 0,37 por cada 100.000 personas en los países de bajos ingresos y 5,05 en los de ingresos altos. Actualmente, ningún país de África o del Sudeste Asiático alcanza el nivel de referencia.
Australia y Níger tienen unos 27 millones de habitantes cada uno; sin embargo, Australia cuenta con más de 600 dermatólogos, mientras que Níger solo dispone de 18
La "magnitud de esta brecha" se evidencia al comparar países con poblaciones similares. Australia y Níger tienen unos 27 millones de habitantes cada uno; sin embargo, Australia cuenta con más de 600 dermatólogos, mientras que Níger solo dispone de 18. Del mismo modo, Japón y Etiopía rondan los 130 millones de habitantes, pero Japón supera los 7.000 dermatólogos frente a los aproximadamente 200 de Etiopía.
"Desiertos dermatológicos"Las desigualdades no solo se producen entre países, sino también dentro de sus propias fronteras. A nivel mundial, el 79% de los dermatólogos ejerce en áreas urbanas, una cifra que asciende al 91% en los países de ingresos bajos, lo que deja "a las poblaciones rurales y remotas desatendidas", apuntan los autores. Esta distribución genera auténticos "desiertos dermatológicos", es decir, zonas con un acceso extremadamente restringido a servicios de salud cutánea.
El acceso se ve aún más limitado por la concentración de profesionales en el sector privado, lo que reduce la disponibilidad para los pacientes que dependen de los sistemas de sanidad pública.
Países pobresEl acceso a servicios especializados también se encuentra "gravemente limitado" en los países económicamente desfavorecidos. Un 90% de ellos señala un acceso "inadecuado" en subespecialidades dermatológicas como la pediátrica, la cirugía y la dermatopatología.
En conjunto, el 42% de los países informa de un acceso "deficiente o extremadamente insuficiente" a la atención dermatológica, una proporción que roza los dos tercios en los países con menores ingresos. Fundamentalmente, la carga de las enfermedades de la piel es mayor precisamente allí donde el acceso a los cuidados es más escaso.
Médicos de primariaAnte la ausencia de dermatólogos, la atención suele recaer en médicos de familia o atención primaria, personal de enfermería, farmacéuticos y agentes de salud comunitaria, se apunta. Los médicos de atención primaria a menudo asumen "una responsabilidad igual o mayor en el diagnóstico y tratamiento de afecciones de la piel, a pesar de que muchos de estos profesionales no especializados apenas reciben formación formal en dermatología".

Un dermatólogo examina a una paciente / Atlas News
Al mismo tiempo, las exigencias son homogéneas a nivel global: el 89% de los países exige tanto la titulación en Medicina como una residencia formal en Dermatología. Esto sugiere que las desigualdades responden a "barreras sistémicas para ampliar la plantilla y no a diferencias en la cualificación profesional".
Datos realesLa doctora Esther Freeman, investigadora principal del estudio, vicepresidenta de la Fundación Internacional de Dermatología y profesora asociada en la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos) señala que el trabajo ofrece, por primera vez, "una visión rigurosa basada en datos reales sobre lo que supone el acceso a la atención para los miles de millones de personas que viven con enfermedades de la piel en todo el mundo. El lugar donde vives no debería condicionar tu acceso a la salud de la piel, pero hoy por hoy lo hace".
Los hallazgos del trabajo, concluyen sus autores, identifican "oportunidades concretas de cambio", como ampliar los programas regionales de formación en dermatología, capacitar al personal sanitario de primera línea y aprovechar la inteligencia artificial (IA) y la telemedicina para acercar a los pacientes desatendidos al diagnóstico.
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