Es la técnica que usan los expertos en imagen para conseguir un look favorecedor.
Partiendo de la base de que un buen look solo depende de tu gusto y estilo personal y, por supuesto, de lo que te hace sentir bien y cómoda, tenemos que hablar de algunas reglas que nos hacen la elección de prendas más fácil. Existen varias técnicas que ayudan a que un estilismo se vea más equilibrado teniendo en cuenta las proporciones y la silueta del cuerpo.
Y una de ellas es la regla de los tres tercios. Asesores de imagen, expertos en moda y estilistas recurren a este tipo de trucos que se sirven de la matemática para conseguir un buen resultado. Y consiste en dividir el cuerpo en tres tercios y utilizar piezas respetando siempre estos cortes.
Vamos con la teoría. Los que más saben de moda dicen que el estilo se construye en tercios, no en mitades. Y es que, dividir la silueta en 50/50 tiende a acortar visualmente el cuerpo y genera un resultado menos armónico, es por ello, que se recomienda partir la silueta en tres.
Y es aquí cuando debes colocar el largo de las prendas elegidas teniendo en cuenta esas partes imaginarias que has creado y que son iguales. Esos cortes quedan, normalmente, a la altura de la cadera y por debajo de las rodillas, así que si eliges unos pantalones largos, un modelo de talle alto con una parte superior metida por dentro conseguirá ese efecto estilizador del que te hablamos.
En términos matemáticos, ⅓ en la parte superior con un ⅔ en la parte inferior conseguirás un look que alarga visualmente la silueta y crea una imagen más elegante. Por otro lado, ⅔ en la parte superior y ⅓ en la parte inferior aporta intención y un aire más moderno al look.
Para aplicar esta regla que aboga por el sentido común, es importante priorizar cinturas más altas, blusas ligeramente más cortas o llevadas por dentro, prendas inferiores con líneas más largas y una línea vertical bien definida. Es más fácil de lo que piensas, un poco de intención y todo saldrá bien.
Por ejemplo, si has elegido como piezas principal de tu look una falda midi, procura que esta quede por debajo de la rodilla marcando la línea imaginaria antes mencionada. La parte superior, entonces, deberá ser un top que marque la cintura y que cumpla con el ⅓ restante.
Y, ¿qué hay de las prendas cortas inferiores? Tanto si has elegido unos shorts como una falda mini, una prenda superior que mida lo mismo desequilibrará el resultado. Para perfeccionarlo, opta por bermudas un poco más largas o por prendas superiores que no marquen la cintura.