El Dr. Francisco Martínez, tesorero de la institución colegial, analiza en Más de uno Murcia el hartazgo de la profesión, la falta de consenso con el Ministerio de Sanidad y los nuevos paros nacionales previstos para los próximos meses
Dr. Francisco Martínez, tesorero del Colegio de Médicos de la Región de Murcia
El conflicto de los médicos contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad entra en una fase decisiva. Con el texto ya aprobado en el Consejo de Ministros y registrado en el Congreso como proyecto de ley, la profesión médica intensifica la presión sobre los grupos parlamentarios durante el periodo de enmiendas y mantiene convocada una huelga indefinida a partir del 28 de octubre.
Así lo ha explicado en Más de uno Murcia de Onda Cero el Dr. Francisco Martínez, tesorero del Colegio de Médicos de la Región de Murcia, quien ha subrayado que la movilización tiene carácter nacional al tratarse de una ley estatal. La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) contempla además concentraciones en distintos puntos de España y frente al Congreso. "El objetivo no es la huelga, sino alcanzar una solución que evite llegar a ella", ha precisado Martínez, que también ha avanzado que se han trasladado a la administración regional medidas que dependen de su ámbito competencial.
Del ánimo al desánimoTras más de año y medio de conflicto, el representante colegial describe una profesión cansada. "Más que ánimo, lo que hay es desánimo", ha admitido. Los médicos consideran que no han sido escuchados pese al sacrificio que suponen las huelgas, tanto para los facultativos como para los pacientes, aunque descartan abandonar la lucha, "no hay idea de arrojar la toalla, en absoluto", ha asegurado.
Sobre la ausencia de consenso, Martínez ha explicado que las reuniones con el Ministerio no se han traducido en avances en las cuestiones esenciales. Según su relato, los textos no incorporaron reivindicaciones fundamentales, algunas mejoras recogidas en versiones anteriores llegaron a desaparecer y los documentos no siempre se facilitaron con la antelación necesaria, "reunirse no es necesariamente negociar; negociar significa escuchar, modificar y alcanzar acuerdos", ha resumido.
Un estatuto propio y una jornada justaLas reivindicaciones del colectivo se mantienen intactas desde el inicio del conflicto. Los facultativos reconocen que el Estatuto Marco de 2003 necesita una actualización urgente, pero reclaman que responda a la realidad actual de la profesión. Entre sus principales demandas figuran las siguientes:
"No estamos pidiendo privilegios, estamos pidiendo que se reconozcan las particularidades objetivas de la profesión médica", ha defendido el tesorero del Colegio.
Guardias de 24 horasEl Dr. Martínez ha detallado el problema de las guardias, que se encadenan con la jornada ordinaria hasta alcanzar las 24 horas seguidas de trabajo. El nuevo texto las reduce a 17 horas, pero el tiempo de descanso obligatorio no computa como trabajo efectivo, de modo que el médico seguiría adeudando jornada ordinaria. Tras una guardia, el descanso obligatorio es de apenas 12 horas. El estatuto fija además un límite semanal de 45 horas que, a su juicio, resultará difícil de cumplir con el actual déficit de profesionales. Esta situación, ha advertido, "es perjudicial para el paciente y para la salud del médico".
Mensaje a los pacientesAnte las posibles cancelaciones de pruebas y consultas, Martínez ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía. Los médicos, ha dicho, son conscientes de los inconvenientes que genera una huelga, pero sitúan a los pacientes en el centro de sus reivindicaciones. "La huelga no es una decisión deseada; es una inversión en calidad para la profesión y también para los pacientes", ha afirmado, antes de concluir con una idea que resume la posición del colectivo: "Defender a los médicos es defender la asistencia que reciben nuestros pacientes".