Sillas de bar, bocadillos y latas de cerveza. Esos han sido algunos aliados para aliviar la espera desde que los más madrugadores se han acercado a las 7:00 horas a las oficinas del Real Zaragoza que abrían a las 10:00 horas para tramitar sus nuevas altas. Si la afición ya demostró su lealtad con las renovaciones, los nuevos socios han vuelto a desbordar cualquier previsión. Cientos de zaragocistas han soportado esperas de más de tres horas bajo el sol con un único objetivo: obtener sus nuevos abonos y asegurar su localidad para la próxima temporada.Leer la noticia completa
Sillas de bar, bocadillos y latas de cerveza. Esos han sido algunos aliados para aliviar la espera desde que los más madrugadores se han acercado a las 7:00 horas a las oficinas del Real Zaragoza que abrían a las 10:00 horas para tramitar sus nuevas altas. Si la afición ya demostró su lealtad con las renovaciones, los nuevos socios han vuelto a desbordar cualquier previsión. Cientos de zaragocistas han soportado esperas de más de tres horas bajo el sol con un único objetivo: obtener sus nuevos abonos y asegurar su localidad para la próxima temporada.
La fila rodeaba la sede, situada en la calle Eduardo Ibarra, 6, muy próxima a una Romareda en obras, en busca de sombra para resguardarse del calor de esta mañana de agosto. La lentitud del proceso desesperaba a muchos. Adentro, tres empleados atendían la alta demanda de los aficionados. "Le he dicho a mi hijo: 'vamos a las nueve y así a las diez ya lo tenemos hecho', no me esperaba esto", realata un hombre de mediana edad, con camiseta blanca y pantalón corto negro al que acompaña un adolescente con la camiseta del Zaragoza de hace unas temporadas".
El principal motivo es constante: "Es muy fácil ser de un equipo cuando se ganan copas", "Todos somos del Zaragoza, cuando se juega en Europa", son algunos de los mantras que se repiten al ser preguntados que por qué deciden ser nuevos abonados en la peor campaña deportiva que va a vivir el león rampante. La mayoría son reincidentes que no fueron socios por diversas circunstancias la pasada campaña: "Cuando demolieron el fondo, tenían preferencia los más antiguos y el sitio que me quedó a mí en la nueva grada ascendía a los 400 € y no me lo podía permitir", cuenta un hombre canoso de 66 años; "Mi hijo empezó el fútbol y no lo podía compaginar, ahora venimos a que se haga socio de nuevo"; "El año pasado padecía una enfermedad y no podía asistir al campo, así que me saqué el carné sin asiento. Además, vengo con mi hija que después de unos años se va a volver a abonar", relata un hombre con sus dos nuevos abonos en la mano a las doce del mediodía tras una espera que comenzó a las ocho y media de la mañana.
El malestar es latente e incluso el hombre de 66 años confiesa que probablemente abandone: "Está todo fatal organizado, como todo en este club, llevo 1 hora y he avanzado diez metros, le he preguntado a unos que salían ahora que llevaban desde las 8:15 horas, y ya quedan abonos a partir de los 300 euros, yo lo siento pero esa cantidad...". "En el peor momento del club, otra vez respondemos. Esta organización tiene una afición que no se la merece", sentencia otro bajo la atenta mirada de su hijo".
Fuente: El Periódico de Aragón