Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Maverick Viñales era uno de los nombres en los que había más esperanzas puestas para ser campeón del mundo en la pasada década. Su talento asombró al mundo desde el primer año en el que competía, en ese 2011 cuando ganó en Le Mans por primera vez con solo 16 años. Sin embargo, una década y media después, el de Roses no tiene sitio para el año que viene en MotoGP tras decisiones complicadas en el pasado y una lesión actual que le está haciendo la vida imposible.
Podemos decir sin miedo a equivocarnos que Maverick Viñales era uno de los nombres en los que había más esperanzas puestas para ser campeón del mundo en la pasada década. Su talento asombró al mundo desde el primer año en el que competía, en ese 2011 cuando ganó en Le Mans por primera vez con solo 16 años. Sin embargo, una década y media después, el de Roses no tiene sitio para el año que viene en MotoGP tras decisiones complicadas en el pasado y una lesión actual que le está haciendo la vida imposible.
Por todos es conocido que la relación con Viñales en sus respectivos equipos en MotoGP no ha sido precisamente fácil. En Suzuki sí que salió bien, pero en Yamaha el adiós fue terrible tras años de decepciones cuando había mucha ilusión tras el arranque de viaje juntos en 2017. Después de romper en medio de la temporada 2021, Viñales llegó a Aprilia y cuando empezó a ganar tardaron en ofrecerle la renovación y decidió irse a KTM. Dos años después, es la marca austriaca la que no le está ofreciendo la continuidad.
Tras el estreno con KTM el año pasado todo pintaba bien, pero una lesión en Sachsenring le dejó KO para el resto de la temporada. Este año se querían dejar atrás los fantasmas. Nada más lejos de la realidad, tras varias intervenciones quirúrgicas, ese hombro izquierdo sigue dando muchos problemas y no puede rodar cómodo. De hecho, este domingo, un año después de la caída en Sachsenring, se despidió de nuevo del trazado alemán antes de tiempo por culpa de esa maldita lesión.
"Es un tema físico. Obviamente, tampoco es que me encuentre muy bien con la moto, pero independientemente de eso al final estaba dando vueltas por dar y no tenía sentido continuar. Llevo ya mucho tiempo con esto. No sé ni si ya es reparable o no, no tengo ni idea. La verdad es que no… me falta fuerza encima de la moto y no consigo hacerlo, así que no tengo ni idea. Ya con la parte izquierda no podía. Iba pilotando con el cuerpo tieso, no podía ni salirme de la moto, se me cerraba delante porque tumbaba más de la cuenta, y no quería hacer ningún error estúpido", dijo en el corralito en declaraciones recogidas por Marca.
Maverick Viñales acabó retirándose en AlemaniaMirco Lazzari gp / GettyFuturo muy inciertoEl problema para Mack es que no tiene nada atado para el futuro y esta lesión le hace imposible cerrar ningún acuerdo para el año que viene. Es más, está todo ocupado menos su moto en el Tech3 y parece más que evidente que el catalán no es la opción favorita del equipo. Al menos esto es lo que se intuye en las declaraciones de unos y otros.
"Es que nada me ayuda… Ahora necesito cariño por parte del equipo, que me ayuden, y sólo me llueven palos. Es muy difícil cuando tienes dolor y no estás motivado seguir empujando, es muy complicado. Yo qué sé… Al final lo veis vosotros; un día es alegría, otro día me da la sensación de que soy un desconocido ahí. Es que es muy complicado, mi situación es muy extraña. Yo no la entiendo tampoco", dijo Maverick después de Sachsenring.
Así pues, situación realmente complicada para un piloto de 31 años que lleva una década en MotoGP esperando su gran oportunidad y que nunca ha acabado de llegar. En este deporte no solo se gana con talento, hay que tenerlo todo en su sitio y Viñales, ya sea A o B, siempre le ha faltado algo. Por eso, si no cambia la situación en las próximas semanas, el adiós parece muy cerca.