Alex Márquez volvió a demostrar este fin de semana en Sachsenring que está hecho de una pasta distinta al resto. En el Gran Premio que los médicos, siempre más conservadores que los deportistas del motor, cifraban que sería el de su regreso tras su tremendo accidente de Montmeló, el 73 regresó al podio. Fue en el sprint del sábado y el domingo en la carrera GP estaba de nuevo cimentando un segundo puesto tras el intocable Marc Márquez cuando se fue al suelo, caída tonta y sin consecuencias.
Alex Márquez volvió a demostrar este fin de semana en Sachsenring que está hecho de una pasta distinta al resto. En el Gran Premio que los médicos, siempre más conservadores que los deportistas del motor, cifraban que sería el de su regreso tras su tremendo accidente de Montmeló, el 73 regresó al podio. Fue en el sprint del sábado y el domingo en la carrera GP estaba de nuevo cimentando un segundo puesto tras el intocable Marc Márquez cuando se fue al suelo, caída tonta y sin consecuencias.
Y así fue como la relató este domingo en Alemania: “Caída bastante tonta, pero sea una caída fuerte, una caída floja, una caída tonta, al final el resultado es el mismo. Aparte de eso, es una caída que no duele tanto como otras; creo que ya el fin de semana que habíamos hecho era muy bueno. Estoy muy feliz por volver a hacer el primer ‘finde’ normal después de Montmeló y tener este gran nivel que hemos demostrado todo el fin de semana, esta velocidad; es verdad que me falta más aceptar un poquito más el ritmo de carrera. El estar en carrera, el luchar con pilotos y el mantener ese nivel es lo que aún me falta un poquito. Físicamente, voy demasiado rígido encima de la moto y ahí forcé un poquito demasiado el tren delantero y por eso me he caído también. Pero es lo que hay, que tampoco me juego nada y estas carreras, pues, si toca arriesgar, pues arriesgaré de aquí al final de temporada”.
No pudo así plasmar con un buen resultado el buen ritmo que tenía y que había llamado la atención de otros ducatistas. Incluso el propio Pecco Bagnaia, en otro fin de semana en que anduvo perdido, llegó a confesar que hacía cosas diferentes, que quería copiarlo y que era el favorito por encima de su hermano Marc, si conseguía pasarlo en la salida: "Alex Márquez conseguía tomar trazadas diferentes a las de los demás. Como siempre, Marc marcó la diferencia en este circuito, pero Alex fue más rápido. Tenía más margen, y me asombró lo rápido que fue aquí", dijo el piamontés.
Según Alex: "Sobre el papel estábamos muy igualados, pero mejor no. Estábamos muy igualados y no hemos llegado a ese punto, o sea, aún no lo hemos podido ver, entonces, es hablar por hablar, no voy a decir, no, tenía mejor ritmo, iba a ganar, porque no es así, nada, es lo que hay”.
Para el 73, la clave estuvo no en que se viniera arriba tras el podio en el sprint, sino en que se confió demasiado: "No, quizás iba al revés, con menos intensidad o un poquito más relajado, demasiado confiado, porque me he caído en un punto donde iba demasiado confiado, donde me sentía bien y me salía bien. Ahí iba un poquito demasiado confiado. Entonces, yo creo que es más en la otra parte, el estar confiado y el... porque era un momento de la carrera donde estábamos los dos. Yo veía delante a Marc y a los de atrás no lo sé porque no los veía. Íbamos los dos gestionando mucho, sobre todo el tren trasero, el tren delantero también, pero forzando un poquito más con freno para ganar el tiempo que perdías acelerando, que estabas jugando con el neumático. Entonces, ahí cometí ese pequeño error. Forcé la frenada para guardar un poquito el tren trasero”.
Sobre los objetivos que se plantea a la vuelta de las vacaciones, asegura que “ahora, de momento, volver en Silverstone, intentar estar mejor físicamente, ya intentar estar al ciento por ciento. Si no es en Silverstone, luego tenemos tres semanas hasta MotorLand y en estas dos es donde hay que intentar estar al ciento por ciento, que son dos circuitos que me gustan, e intentar hacer fines de semana como este. No nos jugamos nada, entonces se puede apretar, se puede arriesgar y coger la consistencia y volver al nivel que aquí hemos estado cerca, pero falta un pasito, que estuvimos en Montmeló”.