La empresa sevillana Alterna Business Solutions Group demandó a la cadena hotelera porque le pagó menos de lo acordado aunque soportó el 100% de los costes
Barceló, condenada por incumplir en el Covid su contrato de mantenimiento de hoteles con la em
El Tribunal de Primera Instancia de Arrecife, en la provincia de Las Palmas, ha dictado un auto ordenando el embargo de un millón de euros de las cuentas de Barceló Explotaciones Hoteleras Canarias, del grupo hotelero Barceló, como ejecución provisional de la sentencia que le condenó por incumplir con la empresa sevillana Alterna Business Solutions Group un contrato de mantenimiento de uno de sus hoteles en Lanzarote durante el Covid.
Esa cantidad, que finalmente está ya en la cuenta de consignaciones de los juzgados del Arrecife, incluye la condena, los intereses ordinarios y moratorios vencidos como medida cautelar y un 30% de costas, según Francisco Arroyo, socio de RSM en Sevilla y letrado de Alterna Business Solutions en esta demanda. Las mismas fuentes informan que Barceló ha pedido que no se entregue ese dinero a Alterna, ya que al estar en concurso de acreedores tendría problemas para devolver ese dinero si la Audiencia falla al favor de la cadena hotelera en el recurso que ha presentado contra la sentencia que le condenaba en primera instancia.
El juzgado de Arrecife condenó a Barceló Explotaciones Hoteleras Canarias a pagar a la empresa sevillana Alterna Business Solutions Group al considerar acreditado que Barceló pagó unilateralmente menos de lo pactado en el contrato a raíz de que se declarara el confinamiento debido al Covid. La demanda formulada por Alterna tenía por objeto reclamar todos los importes que Barceló dejó unilateralmente de pagar tras la pandemia del Covid, a pesar de que el servicio de mantenimiento del hotel se mantuvo intacto. Esta actuación de Barceló no afectó únicamente a este hotel, sino que se repitió en otras instalaciones en las que Alterna también prestaba esos mismos servicios de mantenimiento de hoteles, según argumentó la compañía sevillana, que espera la celebración de juicios por otras demandas presentadas en ciudades, entre ellas Granada.
La compañía Alterna afirma que como consecuencia de estos impagos tuvo importantes problemas de tesorería, que se trasladaron al resto de sociedades de su grupo, quienes no pudieron continuar pagando a sus trabajadores y acreedores y terminaron abocadas a solicitar sus concursos de acreedores. Las empresas del Grupo Alterna fueron a concurso y se encuentran en liquidación, sin posibilidad de continuar con su actividad empresarial.
Jesús Platero, administrador y dueño de Alterna, aseguró que Barceló provocó la quiebra de su grupo empresarial, que llegó a facturar 8 millones de euros y emplear a 500 personas en servicios hoteleros. Platero declaró a este periódico que Barceló les impuso durante el Covid un recorte del 80% de los servicios, lo que les obligó a pedir un crédito al ICO por 1,2 millones de euros, y después la cadena hotelera aprovechó el fin de la pandemia para resolver los contratos "a pesar de que habíamos asumido el 100% de los costes con una merma de facturación".