"Ahora mismo el hospital de Zamora funciona con tres neurólogos, que es una deficiencia bastante grande. Estos tres neurólogos tienen que trabajar de más para poder cubrir las necesidades del servicio. Ya no solo genera una carga de trabajo en los profesionales, sino que además genera una deficiencia en los otros sistemas. Por ejemplo, la planta de Neurología la lleva Medicina Interna en el hospital. Es decir, no hay neurólogo que vaya a revisar la planta. La gente de Medicina Interna es perfectamente capaz de llevarla. No es que haya ningún riesgo real, pero no es un especialista. Es decir, el neurólogo que sea especialista sería el más indicado para ello. La primera detección que tiene el hospital es en urgencias, cuando llega un código ictus los neurólogos solo pueden ir por la mañana a certificar o no, a ayudar al diagnóstico y tienen que salirse de una consulta porque los tres neurólogos están pasando consultas. No nos sorprende a que tengamos listas de espera tan largas en las consultas de Neurología, por ejemplo".
"Ahora mismo el hospital de Zamora funciona con tres neurólogos, que es una deficiencia bastante grande. Estos tres neurólogos tienen que trabajar de más para poder cubrir las necesidades del servicio. Ya no solo genera una carga de trabajo en los profesionales, sino que además genera una deficiencia en los otros sistemas. Por ejemplo, la planta de Neurología la lleva Medicina Interna en el hospital. Es decir, no hay neurólogo que vaya a revisar la planta. La gente de Medicina Interna es perfectamente capaz de llevarla. No es que haya ningún riesgo real, pero no es un especialista. Es decir, el neurólogo que sea especialista sería el más indicado para ello. La primera detección que tiene el hospital es en urgencias, cuando llega un código ictus los neurólogos solo pueden ir por la mañana a certificar o no, a ayudar al diagnóstico y tienen que salirse de una consulta porque los tres neurólogos están pasando consultas. No nos sorprende a que tengamos listas de espera tan largas en las consultas de Neurología, por ejemplo".
Javier Ramos Escalero expuso la situación del servicio de Neurología de Zamora durante una comparecencia en la sede de Unión del Pueblo Leonés, junto con Manuel Herrero y el dirigente regional Carlos Javier Salgado, para reclamar a la Consejería de Sanidad que cumpla su promesa de crear la Unidad de Ictus de Zamora.
Los leonesistas son conscientes de que con tres neurólogos va a ser imposible que se pueda crear la Unidad de Ictus en Zamora, única área sanitaria que carece de esta dotación que es esencial para reducir la mortalidad y la discapacidad debida a esta patología.
Denunciaron las promesas incumplidas de los responsables políticos de la Junta, desde el delegado territorial hasta la portavoz parlamentaria, la zamorana Leticia García, pasando por el mismo consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, al que cuando anunció la puesta en marcha de la Unidad de Ictus ya se le preguntó por la falta de personal, si bien negó que la escasez de plantilla fuera un impedimento para implantarla.
Prometida para finales de 2025Lo cierto es que a finales de 2025 la unidad debería haberse puesto en marcha, la Consejería de Sanidad ha adjudicado distintos contratos para equiparla, pero no se ha puesto en marcha, evidentemente porque si no hay neurólogos siquiera para atender a los pacientes no se puede pretender que se ocupen además de una unidad nueva.
La carencia de neurólogos pueden estar afectando, también, a las donaciones de órganos, ya que tiene que ser un neurólogo el que certifique la muerte cerebral. "El neurólogo es el único profesional capacitado para certificar la muerte cerebral. Y en caso de que no haya neurólogo en el hospital para certificar esa muerte cerebral puede perderse un tiempo que es esencial para la donación de órganos", señaló Ramos.
Herrero y Salgado recordaron las promesas y los plazos incumplidos para la puesta en marcha de la Unidad de Ictus. "No entendemos nada respecto a por qué no pone en marcha esta unidad de ictus para Zamora que creemos que es extremadamente importante para la provincia. No solo para la ciudad de Zamora, sino que hay zonas especialmente alejadas, como por ejemplo Sanabria, porque las unidades de ictus actuales están todavía más lejos".
El presidente de UPL destacó "la importancia que tiene el tiempo de respuesta respecto a los casos de ictus, tanto para evitar fallecimientos como para evitar unas mayores secuelas a quien lo sufre. Desde UPL desde luego pensamos que la unidad de ictus de Zamora no es un capricho, sino que es una infraestructura vital y muy necesaria para la provincia de Zamora, a la que desde luego no vamos a renunciar bajo ningún concepto".
De hecho, "vamos a seguir exigiendo a la Junta que cumpla con su palabra, porque no la está cumpliendo y que dote en este caso a Zamora de esa Unidad de Ictus porque creemos que en este caso los zamoranos no tienen por qué pagar el pato de esa falta de palabra, de esa incompetencia por parte de la Junta respecto a lo que ella misma prometió de poner en marcha la Unidad de Ictus".
Precisamente este martes el consejero de Sanidad tiene previsto responder a una pregunta sobre el particular presentada en las Cortes por UPL.